En México, casi una de cada tres mujeres jóvenes padece insomnio crónico, un fenómeno que los especialistas de la UNAM y el ISSSTE atribuyen a la confluencia de biología hormonal, presión psicológica y hábitos modernos. No se trata de un simple mal dormir, sino de un patrón que erosiona la salud, el rendimiento y el bienestar en una etapa decisiva de la vida. La ciencia señala que la intervención temprana puede revertir la mayoría de los casos, convirtiendo un problema silencioso en una oportunidad de cuidado.
El insomnio afecta más a mujeres jóvenes: factores hormonales y psicológicos explican la tendencia
El insomnio crónico afecta la calidad de vida, concentración y desempeño académico y laboral de mujeres jóvenes, incrementando riesgo de enfermedades crónicas como diabetes y problemas cardiovasculares.