El volcán respira, pero su respiración no ha cambiado
Bajo las entrañas del Teide, la tierra volvió a hablar en voz baja durante los días 18 y 19 de junio: decenas de pequeños temblores recordaron que el volcán más alto de España sigue vivo, aunque sin urgencia ni amenaza. El Instituto Geográfico Nacional, guardián de esa escucha permanente, confirmó que esta inquietud subterránea forma parte del pulso ordinario de un sistema volcánico activo, y que no hay señal alguna que apunte hacia una erupción en el horizonte cercano ni lejano.
- En menos de 24 horas, el Teide generó 79 eventos sísmicos repartidos en dos episodios distintos, despertando la atención pública sobre el estado del volcán.
- Las magnitudes, entre 0,3 y 1 mbLg, fueron demasiado débiles para ser sentidas por los habitantes de Tenerife, pero suficientes para activar los registros automáticos del IGN.
- La naturaleza híbrida y de baja frecuencia de las señales, sin patrón repetitivo claro, recuerda a episodios similares de febrero y marzo, aunque con menor energía liberada.
- Los expertos descartaron cualquier riesgo eruptivo a corto o medio plazo, encuadrando la actividad dentro de la dinámica normal de un volcán que nunca deja de respirar.
- Una red de más de cien estaciones de monitorización distribuidas por toda la isla garantiza que cualquier cambio significativo será detectado de inmediato.
El Instituto Geográfico Nacional registró decenas de pequeños terremotos bajo Tenerife durante los días 18 y 19 de junio, reavivando la atención sobre el Teide. Los expertos, sin embargo, fueron contundentes: no existe riesgo de erupción.
La actividad se desarrolló en dos episodios. El primero comenzó a las 5.14 del miércoles y duró apenas once minutos, con dieciséis terremotos a profundidades de entre ocho y diecisiete kilómetros. El segundo arrancó a las 16.42 y se extendió hasta la madrugada del jueves, acumulando sesenta y tres eventos sísmicos, aunque solo catorce pudieron ser localizados con precisión. En total, 79 eventos con magnitudes de entre 0,3 y 1 mbLg, ninguno perceptible para la población.
Los movimientos se concentraron principalmente en el sector occidental de Las Cañadas del Teide, con un pequeño terremoto adicional registrado en Icod de los Vinos a apenas dos kilómetros de profundidad. El IGN destacó el carácter híbrido y de baja frecuencia de las señales, similares a las observadas en febrero y marzo, pero con menor energía. Todo ello, subrayaron los técnicos, responde a la dinámica ordinaria de un sistema volcánico activo.
Tenerife permanece bajo vigilancia permanente gracias a más de cien estaciones de monitorización repartidas por la isla. Los datos publicados son aún provisionales y serán revisados conforme avance el análisis técnico.
El Instituto Geográfico Nacional registró en las últimas horas decenas de pequeños terremotos bajo la isla de Tenerife, reavivando la atención sobre el estado del Teide. Pero los expertos fueron claros: no hay indicios de que una erupción sea inminente.
La actividad comenzó el miércoles 18 de junio a las 5.14 de la madrugada con un episodio breve que duró apenas once minutos. Durante ese tiempo, los instrumentos del IGN localizaron dieciséis terremotos a profundidades entre ocho y diecisiete kilómetros bajo el nivel del mar. Las magnitudes fueron pequeñas, oscilando entre 0,6 y 1 en la escala mbLg. Horas después, a partir de las 16.42, comenzó una nueva secuencia que se prolongó durante toda la tarde, la noche y la madrugada siguiente hasta las 5.21 del jueves. En ese período más largo, los sistemas automáticos del instituto detectaron sesenta y tres eventos sísmicos, aunque solo catorce pudieron ser localizados con precisión.
Los movimientos se concentraron principalmente en el sector occidental de Las Cañadas del Teide, a profundidades entre ocho y quince kilómetros, con magnitudes de entre 0,4 y 0,8 mbLg. Hubo también un pequeño terremoto de magnitud 0,3 registrado en Icod de los Vinos, a apenas dos kilómetros de profundidad. Ninguno de estos eventos fue perceptible para la población.
Lo que distingue esta actividad es su carácter híbrido y de baja frecuencia, sin un patrón repetitivo claro. Los expertos señalaron que guarda similitudes con episodios observados en febrero y marzo del mismo año, aunque con una energía inferior. El IGN subrayó que este tipo de señales son parte de la dinámica normal de un sistema volcánico activo como el de Tenerife y que, por ahora, no indican cambios significativos en la evolución del volcán.
La isla permanece bajo vigilancia constante gracias a una red de más de cien estaciones de monitorización distribuidas en todo el territorio. Los datos difundidos por el instituto son aún provisionales y serán revisados conforme avance el análisis técnico de los registros obtenidos.
Notable Quotes
Este tipo de señales forman parte de la dinámica habitual de un sistema volcánico activo como el de Tenerife y no indican cambios significativos en la evolución del volcán— Instituto Geográfico Nacional
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el IGN insiste en que no hay riesgo de erupción si hay actividad sísmica?
Porque esta actividad es característica de un volcán vivo. El Teide no está dormido; está respirando. Lo que importa es si esa respiración cambia de patrón.
¿Y ha cambiado?
No. Los expertos dicen que es similar a lo que vieron en febrero y marzo, pero incluso con menos energía. Es como si el volcán estuviera haciendo lo que siempre hace.
¿Entonces por qué la gente se preocupa?
Porque vivimos encima de él. Tenerife es una isla volcánica. Cualquier movimiento bajo tierra genera atención, y es lógico. Pero la diferencia entre vigilancia y alarma es importante.
¿Cómo saben que no va a pasar nada?
No lo saben con certeza absoluta. Lo que saben es que tienen cien estaciones de monitorización escuchando cada movimiento. Si algo cambiara significativamente, lo sabrían.
¿Cuánto tiempo llevan vigilando así?
Años. Décadas. Tienen datos históricos, patrones, referencias. Esta actividad encaja en lo que ya conocen del Teide.