El selectivo español rompe su racha bajista con una subida del 0,76%, aunque acumula caída semanal del 0,8% y sigue presionado por la tensión geopolítica. Los inversores dudan de la capacidad del Gobierno estadounidense para gestionar una deuda superior a 40 billones de dólares, lo que eleva los rendimientos de los bonos a máximos de dos décadas.