En un día de señales contradictorias, los mercados europeos encontraron refugio en la caída del petróleo para avanzar con cautela, mientras la gran pregunta de nuestro tiempo económico —cuándo terminará el ciclo de endurecimiento monetario— sigue sin respuesta. El IBEX 35 español recuperó los 19.600 puntos con una subida del 0,41%, un movimiento modesto que refleja tanto el alivio de un crudo más barato como la prudencia de quienes esperan que la Fed y el Banco de Inglaterra revelen sus próximos pasos. Es el retrato de un mercado que avanza, pero que no se atreve aún a correr.