En el corazón de los mercados financieros europeos, la bolsa española atraviesa una semana de retrocesos que refleja algo más que simples números: es el eco de decisiones tomadas en Frankfurt y de conflictos que arden a miles de kilómetros. El IBEX 35 encadena su cuarta jornada consecutiva en negativo, presionado por la subida de tipos del BCE al 2,5% y por un petróleo Brent que escala ante las tensiones en Oriente Medio. En este cruce de fuerzas —monetarias, geopolíticas y energéticas— los inversores buscan, sin encontrar aún, señales de que el viento pueda cambiar.