En la madrugada de un domingo de octubre, el Gobierno hizo llegar al Consejo de Estado una nueva versión del borrador que quiere ordenar los centros de datos en España, una infraestructura silenciosa que se ha vuelto central para la economía digital. El texto rebaja algunas exigencias, pero conserva la pieza que más inquieta al sector: la obligación de demostrar, hora a hora y durante todo el día, que la energía que consumen es renovable. Es una tensión antigua entre la ambición climática y la viabilidad de lo que se construye, y en ella se juega si el país atraerá o perderá inversiones que se
El Gobierno suaviza las exigencias renovables a los centros de datos, pero mantiene la correlación horaria
De noche no hay energía solar, y el decreto exige acreditarla hora a hora
Si el Gobierno ha rebajado porcentajes y umbrales, ¿por qué el sector sigue descontento?
Porque el punto central no se ha movido. Se sigue exigiendo acreditar la energía renovable hora a hora, y de noche no hay solar. Eso obliga a sobredimensionar y a poner baterías, aunque el porcentaje baje al 60% o al 70%.
Conviene precisar que esa valoración viene de promotoras y de su patronal, y que según el texto es una primera lectura, no un análisis a fondo.
¿Qué cambia con el umbral de 10 MW?
Antes se aplicaba desde 1 MW. Ahora los centros pequeños, que trabajan sobre todo para pymes, podrían quedar fuera.
Y lo de las desconexiones, ¿por qué es una contradicción?
Para acogerse al periodo transitorio hay que entrar en el SRAP, que permite al operador desconectar el centro. Entonces tendrían que arrancar generadores diésel, que emiten CO2 y hacen mucho ruido junto a viviendas.
Eso es lo que advierte el sector como consecuencia posible; no hay datos de cuántas veces ocurriría.
¿Y la cifra de 67.000 millones?
Es de Spain DC, parte interesada. Habla de inversiones comprometidas hasta 2030 y de un riesgo de hasta el 90% de deslocalización, que es una estimación, no un hecho.
Lo que sí consta es el calendario: el Gobierno quiere aprobarlo antes del 29 de noviembre.
Y el texto señala que no hay una situación que exija esa urgencia. Qué decidirá el Consejo de Estado, aún no se sabe.
Der Puls
- El borrador rebaja el umbral de aplicación a 10 MW y amplía a 36 meses la antigüedad permitida de las renovables, pero la exigencia horaria sigue intacta.
- Los promotores advierten de que cubrir la hora nocturna sin sol obliga a sobredimensionar la generación y a instalar baterías, disparando los costes hasta volver inviables proyectos.
- Acogerse al periodo transitorio exige integrarse en un sistema que permite desconectar los centros a voluntad de la red, lo que podría obligar a arrancar generadores diésel ruidosos en zonas urbanas.
- Spain DC calcula que hasta el 90% de los 67.000 millones previstos para 2026-2030 podría marcharse a Portugal o Francia si el decreto sale tal como está.
- El Gobierno busca aprobarlo antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, mientras el dictamen del Consejo de Estado decidirá si la correlación horaria se toca.
En la madrugada de un domingo de octubre, el Gobierno hizo llegar al Consejo de Estado una nueva versión del borrador que quiere ordenar los centros de datos en España, una infraestructura silenciosa que se ha vuelto central para la economía digital. El texto rebaja algunas exigencias, pero conserva la pieza que más inquieta al sector: la obligación de demostrar, hora a hora y durante todo el día, que la energía que consumen es renovable. Es una tensión antigua entre la ambición climática y la viabilidad de lo que se construye, y en ella se juega si el país atraerá o perderá inversiones que se miden en miles de millones.
El Gobierno ha enviado al Consejo de Estado una nueva versión de su borrador de decreto para regular los centros de datos. El texto se conoció en la noche del domingo y ha decepcionado a un sector que esperaba una suavización real de las medidas más polémicas, impulsadas sobre todo por el Ministerio de Transición Ecológica.
La nueva redacción rebaja algunas exigencias, pero conserva lo más difícil de cumplir. El núcleo del conflicto es la correlación horaria: el decreto obliga a que hasta el 80% del consumo se cubra con renovables, acreditado hora a hora. Por la noche no hay sol, así que cumplirlo exige sobredimensionar la generación y añadir baterías, lo que encarece cada proyecto hasta hacerlo inviable en muchos casos.
La versión nueva permite un periodo transitorio hasta 2031, con un 60% hasta 2028 y un 70% en los años siguientes. Para los promotores, sin embargo, ese porcentaje menor no resuelve nada mientras se mantenga la exigencia horaria. Además, acogerse a ese régimen obliga a integrarse en un sistema que permite desconectar los centros de la red, algo que podría llevarles a arrancar generadores diésel contaminantes y ruidosos junto a viviendas.
Algunos cambios sí alivian la carga: el decreto solo afectará a centros de 10 MW o más, y la antigüedad máxima de las plantas renovables pasa de 18 a 36 meses. Aun así, Spain DC considera que son insuficientes y advierte de que hasta el 90% de los 67.000 millones previstos para 2026-2030 podría irse a Portugal o Francia.
El Gobierno pretende aprobar el decreto antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. Todo dependerá ahora del dictamen del Consejo de Estado y de si las alegaciones del sector logran tocar la correlación horaria antes de que el texto sea definitivo.
El Gobierno ha enviado al Consejo de Estado una nueva versión de su borrador de decreto para regular los centros de datos. El texto, que se conoció en la noche del domingo, ha decepcionado al sector, que esperaba una suavización real de las medidas más polémicas, sobre todo las impulsadas por el Ministerio de Transición Ecológica, que dirige Sara Aagesen.
La nueva redacción incluye cambios que, a primera vista, rebajan las exigencias. Pero conserva las medidas más controvertidas del borrador inicial, y los promotores advierten de que eso puede hacer inviable el desarrollo futuro de estas instalaciones en España. Los responsables del sector no han tenido tiempo de estudiar el texto a fondo, aunque en una primera lectura algunos de los principales directivos de promotoras consideran que mantiene los requisitos más difíciles y caros de cumplir.
El núcleo del problema es la correlación horaria. El decreto obliga a que hasta el 80% del consumo de cada centro de datos se cubra con energía renovable, y exige acreditarlo hora a hora, durante las 24 horas del día. Ahí está la dificultad: por la noche no hay energía solar. Cumplirlo obliga a sobredimensionar la alimentación renovable e instalar baterías que se carguen con ella, lo que dispara los costes de cada proyecto y, en muchos casos, lo hace inviable.
La nueva versión permite evitar de entrada ese 80% y acogerse a un periodo transitorio de cinco años. Hasta el 31 de diciembre de 2028 la exigencia sería del 60% de energía renovable, y del 70% en 2029, 2030 y 2031. Según el sector, sin embargo, el porcentaje menor no resuelve nada si se mantiene la correlación hora a hora: el promotor sigue teniendo que diseñar el suministro para cubrir la peor hora, la nocturna.
Además, para acogerse a este régimen transitorio, los centros de datos deben incorporarse obligatoriamente a un Sistema de Reducción Automática de Potencia (SRAP), que permite al operador del sistema desconectarlos automáticamente cuando sea necesario. Esa interrumpibilidad, cada vez más frecuente por los problemas de la red eléctrica, crearía una contradicción: los centros tendrían que arrancar a menudo sus grupos electrógenos diésel, que emiten CO2 y son muy ruidosos, algo problemático para los situados en zonas urbanas rodeados de viviendas.
Hay cambios que suavizan el borrador, aunque de forma insuficiente según los promotores. El decreto se aplicará ahora a centros de 10 MW de consumo o más, y no desde 1 MW como en un principio, de modo que los más pequeños, que trabajan sobre todo para pymes, podrían quedar exentos. También se amplía de 18 a 36 meses la antigüedad máxima de las plantas renovables que alimenten estos centros, una exigencia pensada para forzar la creación de generación nueva y adicional. Los promotores replican que no tiene sentido vetar plantas de más edad, que en muchos casos desperdician energía renovable por falta de demanda.
Lo que está en juego, según Spain DC, la patronal de promotoras de centros de datos, es mucho: entre 2026 y 2030 había inversiones comprometidas de hasta 67.000 millones de euros, y de aplicarse el decreto hasta el 90% estaría en riesgo de irse a países como Portugal o Francia.
El envío al Consejo de Estado indica que el Gobierno quiere cumplir lo anunciado por el ministro para la Transformación Digital, Óscar López: aprobar el decreto antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. El propio texto de la noticia subraya que ni la situación de los centros de datos en España ni su regulación exigen esa vía de urgencia. Habrá que ver si el dictamen del Consejo de Estado y las alegaciones del sector tocan la correlación horaria antes de la aprobación.
Bemerkenswerte Zitate
Los promotores señalan que no tiene sentido no poder aprovechar plantas de más de 36 meses, que en muchos casos desperdician energía renovable por falta de demanda.— Promotores de centros de datos, según Expansión