España se enfrenta a la devolución de más de 200 millones de euros en fondos europeos destinados a la formación digital, un desenlace que revela cuánto puede distanciarse la ambición institucional de la realidad cotidiana de quienes debían beneficiarse. De un plan de 3.500 millones de euros concebido para llevar a los españoles hacia la era digital, apenas se ejecutó el 41%, dejando programas incompletos, instituciones en retirada y una brecha persistente entre las metas europeas y el progreso real. La historia no es solo de dinero no gastado, sino de la dificultad profunda que enfrentan los E