Colombia crecería solo 2,2% en 2026, por debajo de las metas del Gobierno de alcanzar 6% para 2030 y menor a estimados de otros organismos internacionales. El país enfrenta déficit fiscal alto, inflación proyectada al 6% y deterioro en la cuenta corriente, con desempleo alcanzando 9% en 2026 y 10% en 2027.
El FMI proyecta un crecimiento de solo 2,2% para Colombia en 2026
Un deterioro sostenido sin crisis inmediata, pero con presión constante
¿Por qué el FMI redujo sus proyecciones de crecimiento para Colombia? ¿Qué cambió en estos meses?
El organismo señala dos fuerzas globales: la inestabilidad geopolítica con guerras que presionan los precios del petróleo, y la inversión en inteligencia artificial que genera demanda. Pero para Colombia específicamente, hay problemas internos: déficit fiscal alto, inflación que no baja, y una cuenta corriente que se deteriora.
Espera, ¿el FMI dice que esas son las razones o solo que esos son los factores globales? Porque el documento parece enfocarse en tendencias mundiales, no en el análisis específico de Colombia.
Tienes razón. El informe no profundiza en las complejidades de cada economía. Lo que sí hace es señalar que factores como las políticas fiscales y las condiciones de financiamiento son relevantes, y Colombia claramente tiene problemas en ambas áreas.
¿Qué tan mal está la situación del empleo?
El desempleo sube de 8% en 2025 a 9% en 2026, y luego a 10% en 2027. Eso significa que casi uno de cada diez colombianos estaría sin trabajo.
Pero eso es una proyección del FMI, no algo que ya esté sucediendo. Y las proyecciones de desempleo son notoriamente difíciles de acertar. ¿Otros organismos coinciden con estos números?
El documento no menciona proyecciones de desempleo de otros organismos. Solo sabemos que el Banco Mundial y BBVA Research tienen estimaciones de crecimiento ligeramente diferentes.
¿Cuál es el mayor riesgo que ves en estas proyecciones?
La cuenta corriente. El FMI proyecta que el déficit saltará a 3,4% del PIB en 2027, lo que significa que Colombia estará importando mucho más de lo que exporta. Eso es insostenible a largo plazo.
Pero ¿es insostenible o simplemente difícil? Muchos países viven con déficits de cuenta corriente. El riesgo real es si no hay financiamiento disponible para cubrirlo.
Exacto. Y el FMI ya menciona que las condiciones de financiamiento son difíciles por el desequilibrio fiscal. Es un círculo vicioso.
¿Qué significa esto para el Gobierno que prometió 6% de crecimiento para 2030?
Significa que está muy lejos de la trayectoria que necesitaría. Si crece 2,2% este año y 2,3% el siguiente, tendría que acelerar dramáticamente después para llegar a 6%. No es imposible, pero requeriría cambios significativos.
Le Pouls
- FMI proyecta crecimiento de 2,2% para Colombia en 2026, por debajo de estimaciones de abril (2,3%)
- Inflación proyectada en 6% para 2026, el doble de la meta del Banco de la República
- Desempleo alcanzaría 9% en 2026 y 10% en 2027
- Déficit de cuenta corriente se dispararía a 3,4% del PIB en 2027, frente a 2,6% proyectado hace seis meses
- Gobierno se ha comprometido a alcanzar 6% de crecimiento para 2030
Colombia crecería solo 2,2% en 2026, por debajo de las metas del Gobierno de alcanzar 6% para 2030 y menor a estimados de otros organismos internacionales. El país enfrenta déficit fiscal alto, inflación proyectada al 6% y deterioro en la cuenta corriente, con desempleo alcanzando 9% en 2026 y 10% en 2027.
El FMI reduce sus proyecciones de crecimiento para Colombia a 2,2% en 2026, citando inestabilidad geopolítica y avances tecnológicos como factores clave que moldean la economía global.
El Fondo Monetario Internacional acaba de revisar a la baja sus expectativas para la economía colombiana. En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial divulgado esta semana, el organismo proyecta que Colombia crecerá apenas 2,2% en 2026, una cifra que se reduce incluso frente a su propia estimación de abril, cuando hablaba de 2,3%. Otros organismos internacionales como el Banco Mundial mantienen esa cifra de 2,3%, mientras que BBVA Research es ligeramente más optimista con 2,6%. Cualquiera de estos números palidece frente a lo que el Gobierno actual se ha propuesto: alcanzar un crecimiento de 6% para 2030, al cierre de su mandato. El contraste es brutal. En 2025, la economía creció 2,6%, así que incluso ese ritmo se desaceleraría en el próximo año.
El panorama regional muestra a Colombia en una posición incómoda. Mientras que el país crecería más rápido que Chile, México y Argentina, y al mismo ritmo que Brasil, quedaría rezagado frente a Ecuador y Perú. En el contexto latinoamericano, Colombia no es un caso aislado de lentitud, pero tampoco es un faro de dinamismo. El FMI proyecta para 2027 un crecimiento de 2,3%, apenas una mejora marginal que mantiene el horizonte económico poco alentador.
El informe del FMI identifica dos fuerzas macroeconómicas globales que están moldeando los resultados. La primera es la inestabilidad geopolítica. Las guerras en Ucrania y especialmente en Oriente Próximo han presionado los precios del petróleo, sus derivados y la energía en general. El documento advierte que conforme se agotan los amortiguadores que han protegido a la economía mundial bajo la suposición de que estos conflictos serían breves, crece la posibilidad de costos económicos más severos. La segunda fuerza es tecnológica: la inversión acelerada en inteligencia artificial ha generado un shock positivo de demanda, aunque el FMI deja abierta la pregunta de si esto se convertirá en un shock positivo de oferta a través de ganancias de productividad sostenidas.
Pero más allá de esas tendencias globales, hay factores específicos que pesan sobre Colombia. El país enfrenta un déficit fiscal inusualmente alto para un año sin recesión, lo que ha generado condiciones de financiamiento difíciles. El FMI proyecta que la inflación cierre 2026 en 6%, el doble de la meta del Banco de la República y muy por encima del 5,1% registrado en 2025. Solo bajaría lentamente a 5,7% en 2027, manteniéndose lejos del objetivo.
Los números más preocupantes, sin embargo, están en la cuenta corriente y el empleo. El balance de cuenta corriente, que mide la diferencia entre exportaciones e ingresos por remesas y donaciones menos importaciones y pagos de rendimientos, se deteriorará de un déficit de 2,4% del PIB en 2025 a 2,6% en 2026, para luego dispararse a 3,4% en 2027. Esta última proyección representa un salto notable frente a lo que el FMI estimaba hace apenas seis meses, cuando hablaba de 2,6%. El desempleo, por su parte, subirá de 8% en 2025 a 9% en 2026, y alcanzará 10% en 2027, volviendo a entrar en territorio de dos dígitos.
Lo que emerge de estas proyecciones no es un cuadro de crisis inminente o colapso repentino, sino algo quizás más insidioso: un deterioro sostenido. Crecimiento bajo, inflación persistentemente elevada, desempleo en aumento, y un déficit externo que se amplía. Son tendencias que se refuerzan mutuamente, creando un ambiente de presión económica constante sin que haya un punto de ruptura dramático. Para un Gobierno que se ha comprometido públicamente con objetivos de crecimiento mucho más ambiciosos, estas proyecciones representan un desafío político y económico considerable.
Citations marquantes
A medida que se adelgazan algunos de los márgenes de ajuste que han protegido a la economía global, se hace más palpable la posibilidad de costos económicos mayores— Fondo Monetario Internacional, en su informe de Perspectivas de la Economía Mundial