En un mercado donde la calma superficial puede ocultar tensiones profundas, el dólar mayorista argentino alcanzó su mayor distancia respecto al techo de la banda cambiaria en lo que va de 2026, mientras el volumen operado cayó a su nivel más bajo en casi un año. El Banco Central respondió acelerando sus compras de divisas hasta cifras no vistas desde julio, llevando las reservas brutas por encima de los 48.000 millones de dólares. Es el retrato de un equilibrio frágil: la autoridad monetaria reconstruye sus defensas mientras el mercado paralelo sigue ofreciendo una salida alternativa para quie
El dólar mayorista marca máxima distancia con el techo de banda en 2026
El dólar toca máximos pero el mercado apenas se mueve
¿Por qué es importante que el volumen operado haya caído a su nivel más bajo desde noviembre?
Porque cuando el volumen cae, significa que hay menos confianza o menos necesidad de dólares en el mercado oficial. Si todos quisieran dólares desesperadamente, verías números altos. Esto sugiere que la presión se está moderando, aunque el precio siga alto.
Pero espera—¿eso es realmente moderación, o es que la gente se fue al Mercado Libre porque el oficial está caro? El volumen bajo podría significar que nadie quiere comprar al precio que está.
El BCRA compró 369 millones en la semana, la cifra más alta desde julio. ¿Eso es bueno?
Sí, porque significa que el Banco Central está recomponiendo reservas. Después de un septiembre débil, esto muestra que hay flujo de dólares entrando y que la autoridad puede estar comprando sin presión extrema.
Pero también dice que sigue habiendo flujo en el Mercado Libre a pesar de esa demanda. ¿Cuánto flujo? ¿Cuántos dólares están yendo al paralelo? El reporte no lo dice.
Las reservas superan los 48.000 millones. ¿Es un número fuerte?
Sí, es un colchón importante. Permite que el Banco Central tenga margen para intervenir si hay presión alcista fuerte. Es un piso de defensa.
Pero el contexto importa. ¿Cuáles eran las reservas hace un año? ¿Hace seis meses? Sin eso, no sabemos si 48.000 millones es una recuperación o si sigue siendo bajo comparado con lo que debería ser.
O Pulso
- El dólar mayorista tocó su máxima distancia del techo cambiario en 2026, encendiendo alertas sobre una presión alcista que no cede pero tampoco se dispara.
- El volumen operado se desplomó a u$s413 millones, el más bajo desde noviembre, muy por debajo del promedio mensual de u$s518 millones, señal de que los compradores se retiraron justo cuando el dólar marcaba máximos.
- Inversores buscaron refugio en bonos dólar linked —más de u$s115 millones operados en papeles de corto plazo— mientras abandonaban el mercado de contado, revelando una recomposición silenciosa de carteras.
- El BCRA contraatacó con su semana de compras más intensa desde julio: u$s369 millones en el saldo semanal y u$s128 millones acumulados en las dos primeras ruedas de octubre.
- Las reservas brutas volvieron a superar los u$s48.000 millones, pero el flujo persistente en el Mercado Libre de Cambios advierte que la oferta paralela no desaparece, incluso con el Central comprando activamente en el oficial.
En un mercado donde la calma superficial puede ocultar tensiones profundas, el dólar mayorista argentino alcanzó su mayor distancia respecto al techo de la banda cambiaria en lo que va de 2026, mientras el volumen operado cayó a su nivel más bajo en casi un año. El Banco Central respondió acelerando sus compras de divisas hasta cifras no vistas desde julio, llevando las reservas brutas por encima de los 48.000 millones de dólares. Es el retrato de un equilibrio frágil: la autoridad monetaria reconstruye sus defensas mientras el mercado paralelo sigue ofreciendo una salida alternativa para quienes no confían del todo en el circuito oficial.
El dólar mayorista cerró la semana pasada rozando su máximo histórico del año, pero con una señal que desconcertó a los operadores: el volumen operado en el mercado oficial se contrajo hasta los 413 millones de dólares, la cifra más baja desde principios de noviembre y muy por debajo del promedio mensual de 518 millones. Que el billete verde toque sus máximos con tan poca actividad sugiere que la presión compradora se ha moderado, aunque no desaparecido.
Mientras algunos inversores se alejaban del mercado de contado, otros reposicionaban sus carteras en bonos dólar linked soberanos de corto plazo, donde se operaron más de 115 millones de dólares. El economista Javier Giordano destacó ese movimiento como una señal de que el apetito por cobertura cambiaria persiste, solo que migra hacia instrumentos más específicos.
El Banco Central aprovechó la semana para recomponer un flujo de compras que había estado débil en septiembre. Con 35 millones adquiridos el viernes y un saldo semanal de 369 millones —el más alto desde julio—, las reservas internacionales brutas volvieron a superar los 48.000 millones de dólares. Las compras acumuladas de 2026 ya rozan los 14.700 millones.
Sin embargo, la señal más ambigua llegó del Mercado Libre de Cambios: pese a la intensa demanda del Central en el mercado oficial, el circuito paralelo siguió mostrando oferta de divisas. Hay dólares entrando al sistema, pero una parte del mercado prefiere operar fuera del canal regulado. Es el síntoma de un equilibrio todavía frágil, donde la autoridad monetaria reconstruye reservas mientras los analistas esperan confirmar si la mejora de octubre puede sostenerse en las semanas que vienen.
El dólar mayorista cerró la semana pasada rozando su máximo histórico del año, pero con un movimiento que sorprendió a los operadores por su debilidad relativa. Mientras el billete verde se mantuvo cerca de su techo de banda, el volumen operado en el mercado oficial cayó a 413 millones de dólares, la cifra más baja desde principios de noviembre. Ese número contrasta con el promedio mensual de 518 millones, señal de que la presión compradora se ha desacelerado incluso cuando el dólar toca sus máximos.
El economista Javier Giordano observó que aunque el volumen general se contrajo, hubo movimiento significativo en segmentos específicos. En los bonos dólar linked soberano, entre los papeles D30O6 y D30N6, se operaron más de 115 millones de dólares en operaciones de corto plazo. Esto sugiere que mientras algunos inversores se retiraban del mercado de contado, otros buscaban posiciones en instrumentos vinculados a la moneda estadounidense.
El Banco Central aceleró su ritmo de compras durante la semana, recomponiendo un flujo que había estado débil en septiembre. El viernes pasado, la autoridad monetaria adquirió 35 millones de dólares en el mercado oficial. En las dos primeras ruedas de octubre, el saldo acumulado llegó a 128 millones, y el total semanal trepó a 369 millones, la cifra más alta desde julio. Esas compras permitieron que las reservas internacionales brutas del BCRA superaran nuevamente los 48.000 millones de dólares, consolidando una línea de defensa importante para la política cambiaria.
Lo que llama la atención es que pese a esa demanda elevada de dólares por parte del Banco Central, sigue apareciendo flujo de divisas en el Mercado Libre de Cambios. Eso significa que hay oferta de dólares en el mercado paralelo incluso cuando la autoridad monetaria está comprando activamente en el oficial. Es una señal mixta: por un lado, hay dólares entrando al sistema; por otro, los inversores siguen prefiriendo el mercado no regulado.
Las compras acumuladas de 2026 ya alcanzaron los 14.696 millones de dólares. El movimiento de la semana pasada marca un cambio de ritmo después de un septiembre flojo, aunque los analistas advierten que aún falta ver si esa mejora puede sostenerse durante el resto de octubre. La distancia máxima que el dólar mayorista abrió respecto al techo de la banda refleja una presión alcista que no desaparece, pero tampoco se acelera. Es un equilibrio frágil, donde el Banco Central intenta recomponer reservas mientras el mercado paralelo sigue ofreciendo una válvula de escape para quienes buscan dólares fuera del circuito oficial.
Citações Notáveis
El volumen operado cayó a 413 millones, el más bajo desde el 7 de noviembre, por debajo del promedio mensual de 518 millones— Javier Giordano, economista