El cambio climático ha transformado el Himalaya: el hielo se derrite, las estructuras rocosas colapsan y los aludes se multiplican, creando un escenario de guerra en montañas antes predecibles. Petrecek eligió vivir sobre conquistar, renunciando públicamente a la vía nueva tras una noche de pesadilla con ríos de agua y desprendimientos de roca a 4.500 metros de altitud.
El dilema de Petrecek: ¿cuánto riesgo vale la pena en el alpinismo de élite?
Eligió vivir sobre conquistar, renunciando públicamente a la vía nueva
¿Por qué la decisión de Petrecek de abandonar el intento genera tanta tensión? Parece una elección sensata.
Porque en el alpinismo de élite, la renuncia se vive como fracaso personal, no como prudencia. Petrecek eligió vivir, pero Holecek sintió que lo abandonaba en el momento más crítico.
¿Entonces Holecek quería continuar solo?
Lo pensó. Había escalado en solitario antes. Pero reconoció que le faltaba la fuerza interior. La montaña no solo te enfrenta a la roca; te enfrenta a tus propios límites psicológicos.
¿Qué cambió desde los tiempos de Mummery hasta ahora?
El clima. Mummery enfrentaba una montaña predecible. Petrecek enfrenta una montaña que se desmorona, que llueve a 4.500 metros, que genera ríos de agua donde antes había hielo. El riesgo ya no es solo técnico; es caótico.
¿Crees que Mummery habría tomado la misma decisión que Petrecek?
Mummery murió en el intento. Pero dejó un mensaje: "imposible de forma honesta". Creo que habría respetado la decisión de Petrecek. Ambos entendían que la pureza no vale la vida.
¿Entonces el alpinismo de élite está evolucionando?
No evoluciona. Se enfrenta a la misma pregunta eterna con nuevas variables. El terreno cambia, pero la ética permanece: ¿cuánto riesgo justifica la búsqueda de la pureza?
Der Puls
- Alfred Mummery desapareció en el Nanga Parbat el 24 de agosto de 1895, presumiblemente sepultado por avalancha
- Tomas Petrecek y Marek Holecek enfrentaron aludes, ríos de agua y desprendimientos de roca a 4.500 metros en agosto de 2026
- El cambio climático ha transformado el Himalaya: el hielo se derrite, las estructuras rocosas colapsan, lluvia a altitudes extremas
- El primer ascenso de un ochomil en estilo alpino fue en 1975 por Messner y Habeler, 80 años después de la muerte de Mummery
El cambio climático ha transformado el Himalaya: el hielo se derrite, las estructuras rocosas colapsan y los aludes se multiplican, creando un escenario de guerra en montañas antes predecibles. Petrecek eligió vivir sobre conquistar, renunciando públicamente a la vía nueva tras una noche de pesadilla con ríos de agua y desprendimientos de roca a 4.500 metros de altitud.
Tomas Petrecek abandona intento de abrir nueva vía en el Nanga Parbat tras enfrentar aludes y deshielos extremos, conectando su decisión ética con la del pionero Alfred Mummery hace 131 años.
Hace 131 años, Alfred Mummery desapareció en las laderas del Nanga Parbat. Este verano, Tomas Petrecek se enfrentó a la misma montaña y eligió marcharse vivo. La conexión entre ambos alpinistas, separados por más de un siglo, revela una verdad incómoda sobre el alpinismo de élite: la pregunta fundamental nunca cambia, pero el terreno donde se formula sí.
Mummery fue un hombre de negocios brillante que descubrió el alpinismo atado a un guía suizo, como era costumbre en la época victoriana. Con el tiempo, decidió que los guías le robaban la autenticidad de la aventura. Quería tomar sus propias decisiones, escalar con honestidad, reduciendo todo a lo esencial: dos personas unidas por una cuerda, lo mínimo para protegerse, comer y descansar. Esta filosofía, que él mismo inventó, se conocería después como estilo alpino. Mummery no solo escaló; redefinió qué significaba escalar. Tras firmar ascensiones memorables en los Alpes, incluyendo primeras ascensiones de la Aiguille du Grépon y la arista Zmutt del Cervino, decidió dar el gran salto al Himalaya sin guías, acompañado solo por dos compañeros británicos. Nadie sabía entonces cómo escalar un ochomil. El 24 de agosto de 1895, Mummery y dos porteadores Ghurkas, Goman Singh y Ragobir Thapa, desaparecieron en la vertiente del Rakhiot, presumiblemente sepultados por una avalancha. Sus cuerpos nunca fueron recuperados.
El Nanga Parbat, con sus 8.125 metros, no fue conquistado hasta 1953 por el austriaco Herman Buhl. El primer ascenso de un ochomil en estilo alpino llegó aún más tarde, en 1975, cuando Reinhold Messner y Peter Habeler lo lograron tras décadas de expediciones pesadas. Hoy, el valor de escalar estas montañas reside únicamente en el estilo elegido y las dificultades asumidas, porque las rutas normales se han convertido en comercio. El Nanga Parbat posee la pared más descomunal del Himalaya: la vertiente Rupal, con 4.600 metros desde su base hasta la cima. Para los alpinistas checos Tomas Petrecek y Marek Holecek, esta pared es casi un segundo hogar.
Este verano, ambos regresaron a los pies de la colosal pared buscando una nueva ruta en estilo alpino. No era su primer intento. En 2018, habían renunciado a los 7.800 metros, impedidos por ráfagas de viento de 100 kilómetros por hora. A principios de agosto, comenzaron a escalar el corredor de acceso a su ruta elegida. Casi inmediatamente, una sucesión de aludes los obligó a refugiarse en un espolón de roca. Esa misma noche, algo extraordinario ocurrió: la temperatura se disparó y cayó un aguacero violento a casi 4.500 metros de altitud, algo impropio de esa altura. El deshielo resultante arrastró ríos de agua mezclada con desprendimientos de roca. Tuvieron que huir en plena noche, improvisando rápeles por el espolón, expuestos a ser triturados por bloques de piedra. Fue, en palabras de Petrecek, una pesadilla, una ruleta rusa.
Lo que sucedió después revela el verdadero dilema. Holecek estaba dispuesto a intentarlo de nuevo, buscando una línea alternativa. Petrecek le dijo que no contara con él. "No volveré a mirar esta montaña, no al menos este año", escribió en sus redes sociales. Eligió vivir sobre conquistar. La decisión creó una fractura visible en la cordada. Holecek recibió la noticia como si le arrojaran "una jarra de agua helada en la cara", aunque nunca criticó a su compañero. Pensó en intentarlo en solitario, como había hecho en 2011, pero finalmente reconoció que le faltaba "la fuerza interior necesaria" para medirse al Nanga Parbat sin su compañero.
El cambio climático ha alterado las variables del juego de formas que Mummery nunca pudo imaginar. Las grandes montañas del Himalaya se derriten. El hielo que cohesionaba todo desaparece. Las estructuras rocosas se desmoronan. Los aludes se multiplican. El escenario se ha convertido en una guerra. Pero la pregunta que obsesionó a Mummery sigue siendo la misma: ¿cuánto puedes restar a una expedición para que escalar vuelva a ser realmente una lucha entre el ser humano y la montaña? Y más importante aún: ¿cuánto riesgo vale la pena?
Mummery dejó un mensaje en una botella después de desistir en el Diente del Gigante: "Impossible by fear means" (imposible de forma honesta). Petrecek no dijo que escalar la Rupal fuese imposible. Solo dijo que no deseaba morir abriendo una vía nueva en una montaña inmanejable. Como Mummery intuyó que podría perder la vida si intentaba ser fiel a sí mismo, Petrecek asume que no desea perecer en el intento. El valor final de cualquier alpinista sigue siendo su capacidad para tomar siempre las decisiones más adecuadas, las que le permitan seguir vivo al margen de la frustración o de la aceptación del miedo. Esta es la cuerda que une a Mummery con Petrecek y con aquellos que van al encuentro del compromiso verdadero.
Bemerkenswerte Zitate
No volveré a mirar esta montaña, no al menos este año— Tomas Petrecek, en sus redes sociales
Recibió la noticia como si le arrojaran una jarra de agua helada en la cara— Marek Holecek, describiendo su reacción a la renuncia de Petrecek