El diésel se encarece el doble que la gasolina por ataques a refinerías rusas

Un ataque con drones a refinería rusa en Tartaristán causó 13 muertes.
Rusia ha perdido capacidad de refino y exportación
La razón fundamental por la que el diésel se encarece más que la gasolina en los mercados globales.
Mark

¿Por qué el diésel sube el doble que la gasolina si ambos vienen del mismo petróleo?

Mimi

Porque la oferta de diésel se ha contraído mucho más. Rusia producía enormes cantidades de gasóleo, y los ataques ucranianos han destruido esa capacidad. Además, Moscú ha prohibido las exportaciones.

Mark

¿Y eso afecta a España específicamente?

Mimi

Sí, porque España consume cuatro veces más diésel que gasolina. Cuando la oferta global se reduce, el precio sube más en lo que más se consume localmente.

Mark

¿Cuánto dinero extra gasta un conductor cada vez que llena el depósito?

Mimi

Casi siete euros más si elige diésel en lugar de gasolina. En un mes, para alguien que viaja regularmente, son decenas de euros adicionales.

Mark

¿Esto es temporal o va a durar?

Mimi

Mientras los conflictos en Ucrania y Oriente Medio persistan, las tensiones de oferta seguirán. El bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques a refinerías saudíes mantienen el mercado bajo presión.

Mark

¿Qué intenta hacer el Gobierno?

Mimi

Activar una rebaja fiscal mayor para el diésel en septiembre, elevándola de 5 a 20 céntimos por litro. Es un parche, pero reconoce que el problema es estructural y no va a resolverse rápido.

Mark

¿Hay algo que pueda cambiar esto?

Mimi

Solo el fin de los conflictos o la recuperación de la capacidad de refino rusa. Mientras tanto, los precios seguirán reflejando la escasez.

  • El diésel supera los 1,82 euros por litro y acumula mes y medio de subidas ininterrumpidas, encareciendo el transporte y la vida diaria de millones de conductores.
  • Un dron ucraniano destruyó parte de la refinería TANECO en Tartaristán —que procesaba 8,5 millones de toneladas de gasóleo al año— y mató a 13 personas, mientras Moscú prohíbe exportar combustible hasta fin de año.
  • El bloqueo del estrecho de Ormuz y el ataque hutí a la planta saudí de Jazan, que refina 400.000 barriles diarios, agravan la escasez en los mercados globales sin señales de alivio inmediato.
  • España consume cuatro veces más diésel que gasolina, lo que amplifica cada sacudida de oferta y convierte al país en uno de los más expuestos de Europa a esta crisis.
  • El Gobierno activará en septiembre una cláusula de salvaguarda que elevará la rebaja fiscal del diésel hasta 20 céntimos por litro, triplicando la bonificación inicialmente prevista.

En el cruce entre la guerra y el surtidor, el diésel europeo revela cuán frágil es la cadena que une los campos de batalla con la economía cotidiana. Los ataques ucranianos a refinerías rusas y el bloqueo del estrecho de Ormuz han reducido la oferta global de combustible, empujando el gasóleo español por encima de 1,82 euros por litro —un alza del 15% interanual que duplica la de la gasolina—. España, país que consume cuatro veces más diésel que gasolina, siente el golpe con especial intensidad, y su Gobierno se prepara para amortiguar el impacto con rebajas fiscales de emergencia.

El diésel ha superado los 1,82 euros por litro en España, mientras la gasolina ronda los 1,70. La diferencia no es casual: el gasóleo acumula una subida interanual superior al 15%, más del doble que la gasolina. La brecha es tan pronunciada que el Gobierno activará en septiembre una cláusula de salvaguarda para elevar la rebaja fiscal hasta 20 céntimos por litro, frente a los 5 céntimos previstos. Para el conductor medio, llenar un depósito de 55 litros de diésel ya cuesta casi siete euros más que hacerlo con gasolina.

Detrás de esta divergencia hay dos fuerzas que se refuerzan mutuamente. La campaña ucraniana de ataques con drones ha golpeado con precisión las refinerías rusas: la planta TANECO de Tartaristán, que en 2024 convirtió 8,5 millones de toneladas de crudo en gasóleo, fue alcanzada el lunes pasado causando 13 muertes. Meses antes, otra aeronave no tripulada dañó la mayor refinería de Moscú, propiedad de Gazprom. A estos golpes se suma la decisión del Kremlin de prorrogar hasta fin de año la prohibición de exportar gasolina y diésel, lo que ha reducido las exportaciones rusas de petróleo y derivados en casi 2.000 millones de dólares solo en julio.

El conflicto tampoco se detiene en Ucrania. El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán ha bloqueado efectivamente el estrecho de Ormuz, paralizando las exportaciones refinadas del golfo Pérsico. Los hutíes yemeníes atacaron además la planta de Jazan de Saudi Aramco, que procesa 400.000 barriles diarios. Cada uno de estos frentes recorta la oferta global de un combustible que España consume de forma masiva: de enero a mayo de 2026, el país usó 12,2 millones de toneladas de gasóleo frente a apenas 3,1 millones de gasolina. Esa dependencia estructural convierte cada tensión geopolítica en una factura más alta en el surtidor, y los expertos no anticipan alivio mientras persistan los conflictos en Ucrania y Oriente Medio.

El diésel ha alcanzado los 1,82 euros por litro en las últimas semanas, superando con creces el ritmo de encarecimiento de la gasolina, que ronda los 1,70 euros. Esta divergencia no es accidental. Mientras el precio de la gasolina ha subido un 7,3% en términos interanuales, el gasóleo ha escalado más del 15%, una diferencia lo bastante pronunciada como para que el Gobierno active en septiembre una cláusula de salvaguarda que elevará la rebaja fiscal del diésel hasta los 20 céntimos por litro, frente a los 5 céntimos previstos inicialmente. Para un conductor medio, la diferencia es tangible: llenar un depósito de 55 litros de diésel cuesta casi siete euros más que hacerlo con gasolina.

Los expertos señalan dos causas principales. La primera es la campaña de ataques con drones ucranianos contra las refinerías rusas, que ha resultado extraordinariamente efectiva. El lunes pasado, una aeronave no tripulada golpeó la planta de petróleo TANECO de Tatneft en la región de Tartaristán, a unos 800 kilómetros de Moscú, causando 13 muertes. La instalación no es menor: en 2024 procesó 17 millones de toneladas de crudo, de las cuales 8,5 millones fueron convertidas en gasóleo. En junio, otro ataque alcanzó la mayor refinería de Moscú, propiedad de Gazprom, que produce más de un tercio del combustible que consume la capital rusa. Estos golpes han erosionado significativamente la capacidad de refino y exportación de Rusia.

A esto se suma una decisión política de Moscú. En julio, el Kremlin prorrogó hasta fin de año la prohibición de exportar gasolina y diésel, una medida que restringe aún más la oferta global. Los números lo ilustran: en julio, Rusia exportó petróleo y derivados por valor de 13.760 millones de dólares, casi 2.000 millones menos que en junio, según datos de la Agencia Internacional de la Energía. Gonzalo Escribano, investigador principal del Programa Energía y Clima del Real Instituto Elcano, explica que estos ataques "tensan los mercados internacionales, afectando especialmente al diésel" porque Rusia ha perdido capacidad de refino y exportación.

La tensión no se limita a Rusia. El conflicto entre Estados Unidos e Irán, que comenzó el 28 de febrero, ha generado un bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, paralizando las exportaciones de productos refinados desde los países del golfo Pérsico. La semana pasada, los hutíes yemeníes, alineados con Irán, atacaron la planta de Jazan en Arabia Saudí, propiedad de Saudi Aramco, que procesa 400.000 barriles diarios de petróleo. Estos ataques contra refinerías en Oriente Medio agravan la escasez de oferta en los mercados globales.

A las tensiones de suministro se añade un factor de demanda. España consume significativamente más diésel que gasolina: de enero a mayo de 2026, el país consumió 12,2 millones de toneladas de gasóleo frente a 3,1 millones de gasolina, según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos. Inés Cardenal, portavoz de la Asociación de la Industria del Combustible de España, subraya que esta mayor demanda de diésel, combinada con las tensiones de oferta, explica por qué el precio de este carburante se ha disparado más que el de la gasolina. El resultado es una cadena de alzas que lleva ya mes y medio sin interrumpirse, con perspectivas de que las tensiones geopolíticas mantengan los precios elevados mientras persistan los conflictos en Ucrania y Oriente Medio.

El éxito de la campaña de ataques con drones ucranianos contra refinerías de petróleo rusas es uno de los principales factores
— Gonzalo Escribano, investigador principal del Real Instituto Elcano
Se consume más diésel que gasolina, por lo que estas tensiones de oferta provocan que el precio de este carburante sea más elevado
— Inés Cardenal, portavoz de la Asociación de la Industria del Combustible de España
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