En vísperas del 25º aniversario del 11-S, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha decidido girar la cabeza de su águila heráldica hacia las flechas y alejarse del olivo, convirtiendo un gesto simbólico en una declaración de intenciones. Bajo la Administración Trump, el secretario Markwayne Mullin resume la filosofía del cambio con una sola frase: 'Estamos en guerra todos los días'. Lo que nació en 2002 como respuesta institucional al trauma colectivo del terrorismo se transforma hoy, un cuarto de siglo después, en emblema de una postura que equipara la seguridad interior con