A kilómetro y medio bajo tierra, en una antigua mina de oro de Dakota del Sur, un detector de xenón líquido ha captado un único evento subatómico que no encaja con ninguna explicación conocida de la materia ordinaria. El experimento LUX-ZEPLIN, fruto del trabajo de 250 científicos de 39 instituciones, presentó este hallazgo preliminar en Japón con la cautela que exige la ciencia: la señal es intrigante, pero insuficiente para declarar un descubrimiento. Desde que Fritz Zwicky y Vera Rubin señalaron la masa invisible del cosmos, la humanidad lleva casi un siglo buscando aquello que sostiene el