En la madrugada del 8 de enero de 2016, dos policías federales anónimos detuvieron un vehículo robado en Los Mochis y hallaron dentro al narcotraficante más buscado del mundo. Su lealtad tuvo un precio silencioso: años de exilio protegido en embajadas mexicanas, identidades ocultas y, al regresar a México tras la desaparición de la Policía Federal en 2019, la pérdida del único escudo que los separaba de las represalias del crimen organizado. Una película de Netflix estrenada en 2026 devolvió al debate público la pregunta que ellos mismos cargan en secreto: ¿qué le ocurre a quien hace lo correc
El destino oculto de los policías que capturaron a 'El Chapo' en 2016
Los dos policías enfrentaron amenazas de muerte y ofertas económicas del crimen organizado durante la detención, requiriendo protección internacional prolongada.