En las aguas costeras de la Antártida, el deshielo acelerado y las lluvias extremas están diluyendo la sal del océano, alterando una química que ha permanecido estable durante millones de años. Investigadores de la Universidad de Plymouth y del British Antarctic Survey documentan cómo esta desalinización ya daña a invertebrados marinos que evolucionaron en perfecta sintonía con el agua de mar. Lo que ocurre en el extremo sur del planeta no es un asunto remoto: el equilibrio oceánico global y la salud de ecosistemas enteros dependen de esa estabilidad química que hoy se erosiona.
El deshielo antártico reduce la salinidad marina y amenaza especies clave, advierten científicos
Mortalidad documentada de especies invertebradas marinas durante episodios de desalinización extrema, con riesgo de transformación drástica de comunidades bentónicas futuras.