Durante ocho años, el Deportivo de La Coruña ha cargado con el peso del descenso como quien carga con una deuda pendiente con su propia historia. Este domingo en Riazor, ante un Andorra que llegó dispuesto a complicar el camino, los blanquiazules remontaron un gol en contra gracias a la inspiración de Mario Soriano y la determinación de Eddahchouri en el descuento, ganando 2-1. Con ese resultado, el regreso a Primera División ya no es una esperanza lejana, sino una victoria que espera a la vuelta de la esquina.
El Deportivo remonta al Andorra (2-1) y se acerca a Primera División
Abrazaron el sufrimiento hasta el minuto 98 para encontrar la victoria
¿Cómo explicas que un equipo que sufrió tanto durante el partido terminara ganando?
El Deportivo aprendió a vivir así durante ocho años. No es que ganaran bonito, es que ganaron cuando más importaba. Mario Soriano despertó algo en el segundo tiempo que cambió todo.
¿Qué rol jugó la defensa de cinco de Hidalgo?
Fue un acto de fe en la solidez. Renunciaron a controlar el balón para no romperse. El Andorra tuvo la pelota, pero el Deportivo nunca se desmoralizó.
Yeremay tuvo dos ocasiones claras para ganar antes del gol de Eddahchouri.
Eso es lo que duele y lo que salva. Pudo haber ganado antes. Pero en el fútbol, a veces tienes que sufrir hasta el minuto 98 para que llegue tu momento.
¿Qué significa estar a un solo triunfo del ascenso después de ocho años?
Significa que Riazor nunca perdió la fe. Significa que el equipo finalmente se cree merecedor de estar donde siempre debió estar. Ya no es una ilusión, es una realidad a un paso.
¿Cómo cambió el partido después del gol de Soriano?
Fue como si el equipo respirara por primera vez. Pasaron del miedo a perder lo que ya era suyo a la certeza de que podían ganar. La madurez que mostraron después de ese gol fue la de un equipo preparado para este momento.
The Pulse
- El Andorra tomó el control desde el inicio y se adelantó en el marcador con un gol de Cerdà, poniendo al Deportivo contra las cuerdas en su propio estadio.
- Riazor aguantó la respiración durante más de cuarenta minutos mientras el equipo local apenas generaba peligro y Álvaro Ferllo salvaba el partido con intervenciones desesperadas.
- Mario Soriano rompió el partido con un golazo desde larga distancia que igualó el marcador y devolvió la fe a una afición que llevaba demasiado tiempo esperando.
- El palo negó el 2-1 a Yeremay en una mano a mano, y la tensión se hizo insoportable hasta que Eddahchouri, en el minuto 98, selló la victoria en el tiempo de descuento.
- El Deportivo está ahora a un solo triunfo de consumar el ascenso a Primera División tras ocho años de travesía por las categorías inferiores del fútbol español.
Durante ocho años, el Deportivo de La Coruña ha cargado con el peso del descenso como quien carga con una deuda pendiente con su propia historia. Este domingo en Riazor, ante un Andorra que llegó dispuesto a complicar el camino, los blanquiazules remontaron un gol en contra gracias a la inspiración de Mario Soriano y la determinación de Eddahchouri en el descuento, ganando 2-1. Con ese resultado, el regreso a Primera División ya no es una esperanza lejana, sino una victoria que espera a la vuelta de la esquina.
El Deportivo volvió a sufrir en Riazor, como ha sufrido durante ocho largos años, pero esta vez el sufrimiento terminó en victoria. El Andorra llegó con intenciones claras de complicar las cosas y lo consiguió durante gran parte del partido: controló la pelota, obligó a los gallegos a replegarse en su defensa de cinco y se adelantó en el marcador cuando una pérdida de Luismi desembocó en el gol de Cerdà. El equipo de Hidalgo sobrevivió gracias a las intervenciones de Álvaro Ferllo y a una dosis de fortuna que no siempre acompaña a los que más la necesitan.
Antes del descanso, el Deportivo comenzó a despertar. Ximo Navarro generó peligro por la derecha y Yeremay tuvo ocasiones que no supo aprovechar, pero la promesa de una segunda parte más agresiva estaba en el aire. Y así fue: al reanudarse el juego, Mario Soriano, el mejor jugador blanquiazul de la temporada, tomó el partido por los cuernos y clavó un golazo desde larga distancia que igualó el marcador. El 1-1 transformó el encuentro y devolvió la fe a una afición que llevaba demasiado tiempo esperando buenas noticias.
La tensión no desapareció. Yeremay tuvo el 2-1 en sus botas en una mano a mano con el portero, pero el remate se estrelló en el palo y Riazor contuvo el aliento. Hidalgo movió el banquillo, introduciendo a Escudero y Eddahchouri para buscar el gol definitivo. El Deportivo siguió presionando, creyendo, empujando. Y en el minuto 98, cuando la angustia amenazaba con consumir los últimos segundos, Eddahchouri selló la victoria. Con ese 2-1, el equipo está ahora a un solo triunfo de regresar a Primera División, el lugar del que nunca debió marcharse.
El Deportivo sufrió como ha sufrido durante ocho años, pero esta vez el sufrimiento terminó en victoria. Frente a un Andorra que llegó a Riazor con intenciones claras de complicar las cosas, los gallegos remontaron un gol en contra para ganar 2-1 en un partido que se decidió en los últimos minutos, cuando Mario Soriano y Zakaria Eddahchouri pusieron fin a la angustia. Con este resultado, el equipo de Antonio Hidalgo está ahora a solo un triunfo de regresar a Primera División, el lugar donde debería nunca haber dejado de estar.
Desde el primer silbato, el Andorra impuso su ritmo. Los visitantes controlaron la pelota, obligando al Deportivo a replegarse en su habitual defensa de cinco. Los blanquiazules renunciaron a presionar alto, buscando en cambio solidez defensiva y oportunidades en el contraataque. Yeremay flotaba sobre Bil Nsongo en esas transiciones, pero durante gran parte del primer tiempo el equipo local apenas generó peligro real. El Andorra, en cambio, encontró sus mejores momentos en el juego directo. Cabazón tuvo una ocasión clara que rozó el larguero, pero el verdadero susto llegó pasada la media hora cuando una pérdida de Luismi, quien reclamaba falta, permitió un contraataque que definió Cerdà con precisión. El Deportivo vivía al filo de la navaja, salvándose de milagro en varias ocasiones gracias a intervenciones desesperadas de Álvaro Ferllo.
Antes del descanso, el equipo local despertó. Ximo Navarro por la derecha generó la primera llegada clara del Deportivo, y Yeremay tuvo dos ocasiones para empatar que no supo aprovechar. Esa versión más agresiva y ofensiva era la que Riazor llevaba esperando durante más de cuarenta minutos. Cuando llegó el descanso, el público sabía que su equipo tenía capacidad para más.
El segundo tiempo comenzó con el Deportivo transformado. Ximo Navarro, uno de los pilares fundamentales para abandonar Primera Federación, voló por la banda derecha levantando a la afición. Poco después, Mario Soriano, el mejor jugador blanquiazul de toda la temporada, se vistió de protagonista. Desde larga distancia, con una precisión quirúrgica, clavó un golazo por la escuadra que igualó el marcador. El 1-1 reabrió todo. A partir de ese momento, el partido cambió de naturaleza. El Deportivo, maduro y preparado tras una larga travesía, comenzó a creer. El Andorra, sin embargo, no se rindió. Todavía tenía opciones remotas de llegar a la promoción y buscaba la victoria con ahínco.
La tensión se apoderó del encuentro. Noé entró pasada la hora para sumar energía a la medular. Hidalgo mantuvo su estructura defensiva de cinco, sacando a Luismi. En una contra, el de Teo sirvió un balón magnífico para Yeremay, quien tuvo el 2-1 mano a mano con Owono, pero el remate del canario se estrelló en el palo, dejando a Riazor en vilo.
En los últimos quince minutos, Escudero y Eddahchouri entraron para buscar el segundo gol. Los cambios duplicaron las opciones ofensivas del Deportivo, que comenzó a hundir al Andorra en transición. Loureiro estuvo cerca en un córner, y Yeremay penetró en el área sin poder definir. Pero el equipo seguía buscando, presionando, creyendo. Y en el tiempo de descuento, cuando el partido llegó al minuto 98, Eddahchouri selló la victoria. El gol llegó cuando más lo necesitaba el Deportivo, cuando la angustia amenazaba con consumir los últimos segundos. Con ese 2-1, el equipo de Hidalgo está ahora a un solo triunfo de lograr lo que parecía imposible hace ocho años: regresar a Primera División.
Notable Quotes
Si algo ha caracterizado al equipo de Antonio Hidalgo ha sido abrazar el sufrimiento— Análisis del partido