En el cruce entre la innovación tecnológica y la realidad económica del campo, una encuesta de CNH entre 217 productores de Estados Unidos y Canadá revela que el costo de los equipos sigue siendo el muro más alto que separa a los agricultores de la Agricultura de Precisión. No es falta de visión ni de voluntad: el 71% reconoce el valor de estas herramientas y el 89% ya usa dirección automatizada, pero el precio de entrada mantiene a muchos en el umbral. La pregunta que emerge no es si el campo quiere modernizarse, sino quién tenderá el puente entre el deseo y la posibilidad.