Un estudio con más de 214,000 participantes en 14 países confirma que la demencia no tiene un rostro universal: sus causas se moldean según la historia colectiva de cada nación. En México, la baja escolaridad acumulada desde la infancia, la hipertensión no controlada y las deficiencias sensoriales sin atender forman una tríada de vulnerabilidad que ninguna intervención clínica aislada puede deshacer. La investigación, publicada en The Lancet Healthy Longevity, nos recuerda que el cerebro envejece en el mismo mundo que el cuerpo —y que ese mundo está hecho, en gran parte, de política, desiguald
El contexto donde vivimos redefine el riesgo de demencia: México enfrenta desafíos únicos
Millones de adultos mayores en México enfrentan riesgo elevado de demencia debido a factores estructurales como baja escolaridad, acceso limitado a servicios de salud y deficiencias sensoriales no tratadas.