En el cruce entre el arte y la economía, Shakira ha presentado un proyecto que redefine lo que significa construir un espacio para la experiencia colectiva: un complejo de 150.000 metros cuadrados en España que no es solo un estadio, sino una apuesta por convertir el entretenimiento en motor de transformación urbana. La artista, cuya trayectoria lleva décadas entrelazada con la cultura española, propone con este gesto que los grandes eventos no son efímeros, sino que pueden dejar huellas duraderas en el tejido económico y social de una ciudad. Madrid, con sus hoteles llenos y sus restaurantes