El chavismo promete mejorar libertad de prensa en segunda ronda de negociaciones con oposición

Nadie es más ni menos que nadie. Estamos trabajando intensamente
Jorge Rodríguez eludió comprometerse explícitamente sobre el regreso de María Corina Machado.
Mark

¿Qué significa realmente este acuerdo sobre desbloqueo de sitios web? ¿Es un cambio de política o solo una concesión táctica?

Mimi

Es concreto en lo inmediato: 177 portales que estaban censurados volverán a ser accesibles. Eso importa para periodistas y ciudadanos que querían acceder a información. Pero el contexto es importante: esto se anuncia después de que Delcy Rodríguez habla en la ONU y se fotografía con Trump. No sabemos si es un cambio de dirección o una maniobra de relaciones públicas.

Luke

Exacto. Y hay que notar lo que no está en el acuerdo. No hay nada sobre las leyes que criminalizan la información crítica. El gobierno dice que modificará la Ley contra el Odio, pero eso no aparece en los anuncios formales. ¿Fue acordado realmente o es solo un rumor de fuentes informativas?

Mark

¿Y qué pasa con María Corina Machado? Rodríguez fue muy vago al responder.

Mimi

Fue deliberadamente evasivo. Su equipo denunció tres intentos de entrada fallidos en menos de 24 horas, y cuando le preguntaron directamente, él dijo que "nadie es más ni menos que nadie" y habló de "reencuentro". No es un sí, no es un no.

Luke

Lo importante es que no dijo que no. Pero tampoco se comprometió. Y el hecho de que ella haya intentado entrar tres veces sin éxito sugiere que hay obstáculos reales en la frontera, no solo en la política de negociación.

Mark

¿Qué hay con el oro? Eso parece un tema enorme.

Mimi

Treinta y una toneladas, 4.000 millones de dólares, retenidas siete años. El acuerdo es que pase de custodia británica a custodia estadounidense. Para Venezuela, recuperar esos activos es importante económicamente.

Luke

Pero aquí hay un problema de fuentes. El tema del oro "no se leyó en los acuerdos formales". Rodríguez solo dijo que las cuestiones operativas "están casi todas cubiertas". Eso no es un acuerdo. Y la paradoja que señala el reportaje es real: Venezuela recupera el oro pero sigue sin poder usarlo libremente porque está en manos estadounidenses.

Mark

¿Por qué los anuncios fueron tan limitados?

Mimi

Porque los temas difíciles no se resolvieron. Nada sobre inhabilitaciones políticas, nada sobre tarjetas electorales, nada sobre garantías electorales reales. El desbloqueo web es importante pero es más fácil de conceder que cambiar las estructuras de poder.

Luke

Y eso es lo que el lector debe entender: esto es un avance en libertad de prensa, que es real, pero no toca los mecanismos que han permitido al chavismo mantener el control político. Las negociaciones continúan en octubre, pero hasta ahora no hay evidencia de que se vayan a abordar esos temas.

  • El gobierno chavista se comprometió a desbloquear al menos 177 sitios web censurados, un avance concreto pero acotado tras siete sesiones de trabajo entre delegaciones.
  • La pregunta más urgente —si María Corina Machado podrá regresar al país tras tres intentos fallidos en menos de 24 horas— fue esquivada con frases ambiguas por Jorge Rodríguez.
  • Los temas más explosivos del proceso —inhabilitaciones políticas, tarjetas electorales y leyes punitivas— no aparecieron en ningún acuerdo formal, dejando la negociación a medio camino.
  • En paralelo, avanzan conversaciones sobre la devolución de 31 toneladas de oro retenidas por el Banco de Inglaterra, aunque con la paradoja de que pasarían a custodia de la Reserva Federal de Nueva York.
  • Nuevas rondas están previstas para octubre, pero la brecha entre lo anunciado y lo esperado alimenta el escepticismo sobre la profundidad real del proceso.

En Caracas, bajo la mirada discreta de Washington, chavismo y oposición venezolana se sentaron por segunda vez a negociar el contorno de una democracia que aún no termina de dibujarse. El acuerdo más tangible —desbloquear 177 portales digitales censurados— es un gesto hacia la libertad de expresión, pero los silencios del encuentro pesan tanto como sus palabras: las inhabilitaciones políticas, las tarjetas electorales y el regreso de María Corina Machado quedaron sin respuesta. Como ocurre con frecuencia en los procesos de transición, lo que no se dice revela tanto sobre el poder como lo que sí se anuncia.

En la segunda ronda de negociaciones celebrada en Caracas, con supervisión estadounidense, el chavismo y la oposición venezolana presentaron avances concretos pero modestos. El acuerdo más visible fue el compromiso de desbloquear al menos 177 portales digitales censurados, una medida que se suma al desbloqueo previo de diez sitios web y que busca ampliar el acceso a la información tras años de restricciones bajo el gobierno de Nicolás Maduro.

Jorge Rodríguez, al frente de la delegación gubernamental, expuso los resultados de siete sesiones distribuidas entre plenarias y mesas técnicas. Sin embargo, cuando la prensa le preguntó por el regreso de María Corina Machado —cuyo equipo denunció tres intentos fallidos de ingresar al país en menos de 24 horas— respondió con evasivas, sin asumir ningún compromiso explícito. Por su parte, Dinorah Figuera, de la Asamblea Nacional de 2015, informó que se avanzará en la conformación de una comisión para designar un nuevo Tribunal Supremo de Justicia que se presume independiente.

Fuera de los anuncios formales, trascendió que el gobierno aceptaría modificar los aspectos más punitivos de la Ley contra el Odio para mejorar las garantías al periodismo, aunque esto no fue confirmado oficialmente. También se habló de las 31 toneladas de oro retenidas por el Banco de Inglaterra: Rodríguez indicó que las gestiones para su devolución están casi resueltas, aunque los lingotes pasarían a custodia de la Reserva Federal de Nueva York, una solución que la oposición habría impulsado para mantener el control fuera del chavismo.

Los acuerdos llegaron en un momento de cierta apertura diplomática, enmarcada por el discurso de Delcy Rodríguez ante la ONU y su fotografía con Donald Trump. Aun así, los temas más sensibles —inhabilitaciones políticas, tarjetas electorales y garantías electorales— permanecen sin resolver. Las negociaciones continuarán en octubre, pero la distancia entre lo esperado y lo logrado mantiene abiertos los interrogantes más profundos sobre el futuro político de Venezuela.

En la segunda ronda de negociaciones políticas que se desarrolla en Caracas bajo supervisión estadounidense desde agosto, las delegaciones del gobierno chavista y la oposición venezolana anunciaron avances limitados pero concretos en materia de libertad de expresión. El acuerdo más visible fue el compromiso de desbloquear al menos 177 portales digitales que permanecían censurados, una medida que busca fortalecer el derecho a la información y el pensamiento plural. El gobierno ya había desbloqueado diez sitios web la semana anterior, y ahora se comprometió a continuar con la apertura de plataformas que han estado inaccesibles durante años bajo la administración de Nicolás Maduro.

Jorge Rodríguez, jefe de la delegación gubernamental, presentó los resultados de siete sesiones de trabajo distribuidas en dos plenarias y cinco mesas técnicas. Los temas centrales fueron la libertad de expresión y el fortalecimiento de la democracia y el poder judicial. Sin embargo, cuando periodistas lo cuestionaron sobre el regreso de la opositora María Corina Machado —cuyo equipo denunció tres intentos fallidos de entrada al país en menos de 24 horas— Rodríguez respondió con evasivas. "Nadie es más ni menos que nadie. Estamos trabajando intensamente para un proceso de reencuentro", afirmó, sin comprometerse explícitamente a permitir su regreso.

Los anuncios resultaron considerablemente más modestos de lo que muchos esperaban. No hubo pronunciamientos sobre tarjetas electorales, inhabilitaciones políticas de candidatos, ni sobre modificaciones a leyes punitivas que restringen la actividad política. Dinorah Figuera, jefa de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015, informó que se avanzará en la creación de una Comisión Preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales para completar los nombramientos de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia que se presume será independiente y autónomo. El gobierno también anunció que continuará analizando instrumentos legislativos para transformar el sistema judicial.

Un tema que no apareció en los acuerdos formales pero que generó comentarios fue la situación de 31 toneladas de oro valoradas en 4.000 millones de dólares, retenidas por el Banco de Inglaterra durante siete años. Rodríguez indicó que las cuestiones operativas para la devolución "están casi todas cubiertas". Se supo que el Banco de Inglaterra transferirá la custodia de los lingotes a la Reserva Federal de Nueva York, lo que permitiría a Venezuela recuperar parte de sus activos externos, aunque con la paradoja de que permanecerían bajo control estadounidense. Voceros vinculados a los equipos de trabajo comentaron que la oposición insistió en que Washington, y no la gerencia chavista, administre el oro.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, saludó los alcances del diálogo y anunció el fin del bloqueo de "un conjunto de plataformas y portales web". Fuentes informativas señalaron que el gobierno también ha aceptado realizar modificaciones a los aspectos más punitivos de la Ley contra el Odio sin derogarla, para mejorar las garantías para el ejercicio del periodismo. Sin embargo, estos cambios no fueron mencionados en los anuncios formales de la jornada. Los anuncios llegaron después del discurso de Delcy Rodríguez ante Naciones Unidas, en el cual prometió la celebración de elecciones, y tras su fotografía con el presidente estadounidense Donald Trump, gestos que parecen enmarcar una apertura diplomática más amplia.

Ambas delegaciones tienen previsto continuar las negociaciones en octubre. Aunque el chavismo ofrece algunas concesiones adicionales en estas jornadas de trabajo, el espectro de los acuerdos resulta menor al que muchos observadores esperaban. Los temas más sensibles —las inhabilitaciones políticas que han excluido a candidatos opositores, las tarjetas electorales, y las garantías para elecciones competitivas— permanecen sin resolverse, dejando abiertos los interrogantes más profundos sobre la dirección del proceso político venezolano.

Nadie es más ni menos que nadie. Estamos trabajando intensamente para un proceso de reencuentro
— Jorge Rodríguez, jefe de la delegación gubernamental
Con esta medida, el Gobierno garantiza su compromiso con el derecho a la libertad de pensamiento
— Comunicado de Miraflores
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