El CEO de Zelenza advierte de una burbuja sin precedentes en la defensa europea

La defensa se ha vuelto sexy, pero hay una burbuja sin precedentes
Alfaro advierte que el boom actual en el sector de defensa europeo recuerda a la burbuja de las puntocom, con valoraciones que se multiplican sin base en resultados reales.
Mark

¿Entonces lo que dices es que hay gente que está entrando al sector solo para hacer dinero rápido sin construir nada real?

Mimi

Exacto. Ves empresas que buscan intermediar, comercializar, aprovechar que los países han vaciado sus arsenales y necesitan reponerlos. Pero no desarrollan tecnología. Es como pasó con las mascarillas.

Luke

Pero eso es difícil de verificar desde fuera, ¿no? ¿Cómo sabes quién está desarrollando y quién no?

Mimi

Tienes razón. Es una acusación que hace Alfaro, pero no da nombres específicos. Lo que sí es medible es el cambio en los multiplicadores de valoración: de siete veces EBITDA a veinticuatro.

Mark

¿Y eso es malo?

Mimi

Depende. Si esas valoraciones se basan en proyecciones reales de demanda, puede ser justificado. Pero Alfaro dice que son puras expectativas, dinero que aún no existe.

Luke

Aquí hay un riesgo importante: ¿cuánto de esa revalorización es especulación y cuánto es demanda real? Alfaro tiene una posición en el mercado, así que tiene incentivos para desacreditar a los competidores.

Mark

Buen punto. ¿Pero entonces por qué Zelenza no entró en Ucrania si había tanto dinero?

Mimi

Porque Alfaro cree que hay ventanas tecnológicas. Si interrumpes tu desarrollo para vender una versión básica ahora, pierdes la oportunidad de estar en el siguiente nivel cuando la guerra termine.

Luke

Eso es una apuesta empresarial legítima, pero también es cierto que otros fabricantes están ganando experiencia de combate real ahora. Eso tiene valor.

Mark

¿Y la soberanía tecnológica? ¿Realmente es un problema que los drones sean tres veces más caros si son españoles?

Mimi

Para Alfaro, sí. Dice que es el coste de la paz, de poder fabricar tus propios medios sin depender de terceros.

Luke

Pero aquí hay una tensión que no se resuelve: ¿cuánto debe pagar un ciudadano español en impuestos para que el Estado compre productos tres veces más caros? Alfaro lo reconoce, pero no tiene una respuesta clara.

  • Zelenza factura 140 millones de euros anuales, con 40 millones procedentes de Defensa y Seguridad
  • El SEAD 23, primer dron marino de la Armada española, cuesta 1,1 millones de euros por unidad
  • Las valoraciones de empresas de defensa pasaron de 7 veces EBITDA hace ocho años a 24 veces hoy
  • Pasar componentes de drones de chinos a europeos encarece el producto entre dos y tres veces

Zelenza factura 140 millones anuales, con 40 millones ya procedentes de Defensa; desarrolla drones marinos para la Armada española a 1,1 millones por unidad. Alfaro compara el actual boom de defensa con la burbuja puntocom, alertando sobre empresas ventajistas que buscan beneficio rápido sin desarrollar tecnología real.

Pedro Alfaro, CEO de Zelenza, advierte sobre una burbuja especulativa en el sector de defensa europeo mientras su empresa pivota desde telecomunicaciones hacia sistemas no tripulados y software militar, con el SEAD 23 como buque insignia.

Pedro Alfaro toma asiento en la sede de Zelenza en Getafe con una advertencia que suena casi como un susurro en medio del ruido de los millones que ahora fluyen hacia la defensa europea. El CEO de una de las empresas más dinámicas del sector español ha visto algo que lo inquieta: una burbuja sin precedentes, comparable solo a la de las puntocom de hace dos décadas. "La defensa se ha vuelto sexy", dice, pero el brillo oculta algo más turbio.

Hace apenas una década, trabajar en defensa era casi un secreto vergonzoso. Alfaro lo vivió en Telefónica, donde la compañía facturaba 350 millones de euros anuales pero el sector era tabú incluso entre colegas. Ahora los inversores miran con hambre. Empresas que languideció años sin atención se han convertido en objetos de deseo. Los multiplicadores de valoración lo dicen todo: hace ocho años, una compañía de defensa se pagaba a siete veces su EBITDA. Hoy, a veinticuatro. Todo son expectativas, proyecciones de dinero que aún no existe. Alfaro lo resume con una sonrisa incómoda: es como las mascarillas en la pandemia. Hay ventajistas metidos ahora, empresas que buscan intermediar aprovechando la urgencia de países que han vaciado sus arsenales rearmando a Ucrania. Desarrollan poco o nada. Solo buscan la ganancia rápida.

Zelenza misma es un ejemplo de la transformación que está ocurriendo. La empresa factura 140 millones de euros al año. Hace poco, la mayoría provenía de telecomunicaciones, reparación de móviles, redes Wi-Fi. Todavía gestiona los datáfonos de la ONCE, esos terminales únicos en el mundo adaptados al tacto para que los vendedores de lotería puedan cobrar boletos. Pero desde 2018, Alfaro ha girado la brújula. Ahora, unos 40 millones de esos 140 vienen de Defensa y Seguridad. El cambio es deliberado. Alfaro buscaba un espacio tecnológico donde España aún no tuviera un líder claro, y eligió los sistemas no tripulados.

El primer barco no tripulado en servicio de la Armada española lleva el nombre de Zelenza. Es el SEAD 23, un dron marino que cuesta 1,1 millones de euros por unidad. La empresa también desarrolla aeronaves no tripuladas junto a Instalaza, ultiman otro barco para que la Guardia Civil intercepte narcolanchas en el sur, y experimentan con enjambres de drones capaces de crear burbujas de conectividad 5G para el Ejército sin necesidad de satélites. Cuando Alfaro habla de enjambres, no piensa en dragones de fiestas de pueblos. Piensa en autonomía: drones que reciben una instrucción de alto nivel y se reparten el terreno, los objetivos, las tareas. Si uno cae, los demás se reorganizan según la batería, la distancia, lo que queda. Están trabajando con una empresa española que tiene un LiDAR de 128 haces que permitiría un posicionamiento de precisión sin GPS. Si lo integran, sería disruptivo.

Pero Alfaro no cayó en la trampa de Ucrania. Mientras otros fabricantes corrían a vender versiones básicas para probar en combate real, él decidió no interrumpir sus desarrollos. Sabe que existen ventanas tecnológicas y que cuando pierdes una, alguien más está en el siguiente nivel. Espera que cuando termine sus productos, todavía haya oportunidad de vender. Es un riesgo empresarial. Otros tejen relaciones ahora, venden, prueban. Pero Alfaro cree que la obligación de tener tecnología europea y nacional terminará materializándose en contratos.

Lo que lo mantiene despierto por las noches es otra cosa: la soberanía tecnológica. Zelenza se presenta como 100% española, pero Alfaro es brutalmente honesto. "Estamos jodidos", dice riendo, "pero todos los europeos". En acceso a microchips y modelos de IA, Europa está fuera de juego. Es una competición entre Estados Unidos y China. Cuando empezaron a hacer drones, usaban componentes chinos. Pasarlos 100% a europeos los encarece dos o tres veces, como poco. Solo en componentes. En sus dos productos estrella, el SEAD 23 y el MILPRO, el porcentaje español es bajo. Están intentando que las ópticas y los gimbals sean de fabricantes españoles, pero la cadena de suministro es opaca. El fabricante que compras compra en China. Falta capacidad industrial en España. Podrían garantizar un 80% europeo, pero ese 20% restante no tiene disponibilidad. Lo que importa ahora es garantizar que no hay producto chino.

Alfaro tiene una visión clara de cómo debería funcionar esto. En Estados Unidos, los programas de I+D militar identifican una capacidad que quieren, buscan una empresa con la tecnología, y si funciona, desembocan en pedidos y financiación para industrializar. En España, te dan un componente para desarrollar tecnología de enjambre, pero eso no significa que haya un programa de enjambres. Lo tienes que hacer a riesgo propio. No puedes ir al banco a buscar financiación para algo que todavía no existe. La compañía que construía el barco no tripulado para la Armada estuvo a punto de quebrar. Fueron cuatro o cinco años de desarrollo bajo especificaciones sin garantía de pedido alguno. Mientras, a las grandes, el Ministerio les dice que tendrán un programa de millones de euros. "Te adelanto el dinero para que te dotes de capacidades". Alfaro lo entiende, pero advierte: Indra va a morir de éxito por la cantidad de programas que le están dando. Si la defensa no ordena cómo distribuye eso hacia abajo, alguien va a quedarse con todo y otros se quedarán sin nada.

No había visto una burbuja tan grande como esta en Europa desde la era de las puntocom
— Pedro Alfaro, CEO de Zelenza
En acceso a microchips y modelos de IA estamos fuera de juego. Esto es una competición entre Estados Unidos y China
— Pedro Alfaro
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