En Madrid, una mujer de 87 años llamada Maricarmen recibió una orden de desahucio que la obligaría a abandonar el único hogar que conoce. Lo que siguió fue una movilización inusual: cientos de activistas, artistas y ciudadanos se congregaron frente a su puerta, convirtiendo un caso individual en un espejo de las contradicciones de un sistema de vivienda que, según sus críticos, antepone la rentabilidad a la dignidad humana. El caso de Maricarmen no es excepcional —y precisamente eso es lo que lo hace tan revelador.
El caso de Maricarmen: activistas y artistas se movilizan contra el desahucio de una anciana en Madrid
Una mujer de 87 años enfrenta desahucio de su vivienda, situación que la deja en extrema vulnerabilidad y fragilidad según testimonios de figuras públicas.