Durante décadas, Cuba ha dependido del turismo como columna vertebral de su economía, pero hasta julio de este año la isla recibió apenas la mitad de los viajeros que llegaron en el mismo período anterior, con casi 788 mil personas menos. Las autoridades cubanas señalan el bloqueo económico estadounidense como el arquitecto principal de esta contracción, argumentando que la prohibición de viaje para ciudadanos norteamericanos priva a la isla de entre uno y dos millones de turistas potenciales al año. En el horizonte de esta crisis se dibuja una pregunta más profunda: hasta qué punto puede una