El BCRA compró USD 5.000M pero las reservas netas apenas crecieron por deudas y transferencias

El Central compra, pero los dólares terminan en manos del gobierno
Las transferencias del Tesoro absorben la mayoría de las compras de divisas del Banco Central.
Mark

¿Cómo es posible que el Banco Central compre cinco mil millones de dólares y las reservas netas casi no crezcan?

Mimi

Porque esos dólares no se quedan en el BCRA. Se van en tres direcciones: pagar deudas que vencen, financiar préstamos internacionales que la entidad tomó, y transferencias directas al Tesoro para que el gobierno pague sus propias obligaciones externas.

Mark

¿Y el Tesoro le compra dólares al Central? ¿No debería ser al revés?

Mimi

Exactamente. El Tesoro necesitaba dólares para pagar deudas, así que le compró USD 3.659 millones al BCRA entre enero y marzo. Es una transferencia de divisas desde la autoridad monetaria hacia el sector público. El Central compra en el mercado, pero los dólares terminan en manos del gobierno.

Mark

¿Entonces las reservas netas son negativas?

Mimi

Sí, si incluyes los compromisos a un año. El BCRA tiene USD 45.152 millones en reservas brutas, pero cuando restas todos los pasivos —swaps con China, préstamos internacionales, REPOs—, terminas con -1.657 millones. El Central debe más de lo que tiene.

Mark

¿Cuánto tiempo puede sostener este ritmo de compras?

Mimi

Eso depende de si sigue habiendo dólares para comprar. Hasta ahora, la liquidación del campo y las colocaciones de empresas generaron el flujo. Pero esas fuentes no son infinitas. El gobierno ya lo sabe; el ministro Caputo prácticamente admitió que en algún momento las compras van a frenar.

Mark

¿Qué pasa entonces con la meta de diez mil millones?

Mimi

Es una meta de compra, no de acumulación. Lo que el FMI realmente quiere saber es cuántas reservas netas acumula el BCRA. Esa cifra es mucho menor, y la segunda revisión del acuerdo definirá cuál es la meta real.

  • El BCRA compró casi USD 5.000 millones en cuatro meses, un ritmo que nadie esperaba y que generó expectativas de fortalecimiento monetario.
  • Pero un préstamo REPO de USD 3.000 millones y transferencias al Tesoro por USD 3.659 millones vaciaron silenciosamente las arcas, dejando reservas netas en apenas USD 97 millones.
  • Si se suman los compromisos a un año, las reservas netas se vuelven negativas: el Central debe más de lo que tiene en divisas disponibles.
  • La estabilidad cambiaria y la liquidación agraria sostuvieron el flujo de compras, pero nadie sabe cuánto durará ese equilibrio frágil.
  • Las negociaciones con el FMI definirán si la meta real es de compra o de acumulación, una distinción que podría cambiar radicalmente la lectura del éxito oficial.

En los primeros meses de 2026, el Banco Central argentino compró casi cinco mil millones de dólares a un ritmo que sorprendió a los mercados, pero el dinero acumulado se disolvió en pagos de deuda y transferencias al Tesoro antes de poder consolidarse como reservas reales. El resultado es una paradoja moderna: una institución que compra con vigor pero que, al final del día, apenas posee lo que aparenta. En el fondo, la historia no es solo de cifras, sino de la distancia que puede existir entre lo que un Estado anuncia y lo que verdaderamente atesora.

El Banco Central de la República Argentina compró casi cinco mil millones de dólares entre enero y principios de abril de 2026, alcanzando casi la mitad de su meta anual antes de que terminara el primer cuatrimestre. Hubo jornadas con compras superiores a los cien millones y un pico de USD 281 millones, la cifra más alta en más de un año. Los analistas quedaron sorprendidos por el ritmo.

Sin embargo, cuando miraron el balance de la entidad, encontraron algo desconcertante: las reservas netas prácticamente no habían crecido. El economista Federico Machado resumió el enigma con una pregunta directa: si el Central compró tanto, ¿cómo es posible que las reservas se mantengan casi igual que al inicio del año?

La respuesta está en lo que ocurrió en paralelo. En enero, el BCRA tomó un préstamo REPO de USD 3.000 millones con bancos internacionales, con vencimiento en 2027. Y entre enero y marzo, el Tesoro le compró al Central USD 3.659 millones para pagar deuda externa propia, transfiriendo divisas fuera de la autoridad monetaria justo cuando parecía acumularlas. Las reservas brutas llegaron a USD 45.152 millones, pero descontando pasivos, las netas apenas alcanzaron USD 97 millones. Incluyendo compromisos a un año, la cifra cae a -1.657 millones.

Lo que permitió sostener el ritmo de compras fue la calma en el mercado cambiario, alimentada por liquidaciones del agro y colocaciones de deuda corporativa. Pero esa fuente podría agotarse. El ministro Caputo anticipó el debate en Rosario, advirtiendo que los críticos esperan el momento en que el Central deje de comprar para señalarlo como una señal de alarma.

El punto más delicado es conceptual: la meta de diez mil millones de dólares acordada con el FMI es una meta de compra, no de acumulación neta. La segunda revisión del acuerdo definirá cuál es el verdadero objetivo de reservas para 2026, y esa cifra podría ser mucho menor de lo que se anunció públicamente.

El Banco Central de la República Argentina sorprendió a analistas y operadores de mercado al comprar casi cinco mil millones de dólares en los primeros cuatro meses de 2026. Entre el 31 de diciembre y el 9 de abril, la entidad adquirió USD 4.964 millones, alcanzando casi la mitad de su meta anual de diez mil millones. El ritmo fue inesperadamente acelerado, con jornadas de compra que superaron los cien millones de dólares y un pico de USD 281 millones registrado a mediados de abril, la cifra más alta en más de un año.

Pero cuando los analistas miraron el balance de la autoridad monetaria, encontraron un resultado desconcertante. A pesar de esas compras masivas, las reservas netas apenas crecieron. El economista Federico Machado, de Economía Open, planteó la pregunta que resumía el enigma: si el Central compró tanto, ¿cómo es posible que las reservas netas se mantengan prácticamente en el mismo nivel que al comienzo del año? ¿Cierran las cuentas?

La respuesta está en el entramado de operaciones financieras que ocurrieron en paralelo. En enero, el BCRA tomó un préstamo de bancos internacionales (un REPO) por tres mil millones de dólares, que vence en enero de 2027. Ese compromiso a corto plazo absorbió una porción significativa de las compras. Pero el factor más determinante fue la intervención del Tesoro nacional. Entre enero y marzo, el gobierno le compró al Banco Central USD 3.659 millones para atender sus propias deudas externas. Fue una transferencia directa de divisas desde la autoridad monetaria hacia el sector público, vaciando las arcas de la entidad justo cuando parecía estar acumulando reservas.

Los números finales revelan la magnitud del desajuste. Las reservas brutas del BCRA se ubicaban en USD 45.152 millones, pero cuando se restan los pasivos —encajes, el swap con China, préstamos con organismos internacionales y REPOs a un año— las reservas netas apenas llegaban a USD 97 millones. Si se incluyen los compromisos a un año, la cifra se vuelve negativa: -1.657 millones de dólares. En otras palabras, el Banco Central debe más de lo que tiene en divisas disponibles.

La calma en el mercado de cambios fue lo que permitió al BCRA mantener este ritmo de compras. La estabilidad en la cotización del dólar, combinada con la liquidación de cosechas del sector agrario y la colocación de obligaciones negociables por parte de empresas, generó un flujo de divisas que la entidad pudo capitalizar. Pero esa misma estabilidad plantea una pregunta incómoda: ¿qué sucederá cuando esas fuentes de dólares se agoten? El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó el debate en un acto en Rosario. "Hace tres meses que compramos dólares, cada vez más", dijo, "y deben estar esperando el día que dejemos de comprar para publicar: 'Preocupante, el Central no compra más dólares'".

La meta de diez mil millones de dólares para 2026 fue fijada en conversaciones con el Fondo Monetario Internacional, pero existe una distinción crucial que el mercado está comenzando a notar: es una meta de compra, no de acumulación. Lo que realmente importa es cuántas reservas netas logra acumular el BCRA, no cuántos dólares compra en el mercado de cambios. La segunda revisión del acuerdo con el FMI definirá cuál es la meta real de acumulación para este año, y esa cifra podría ser significativamente menor que los diez mil millones que se anunciaron.

A pesar de las voluminosas compras del Banco Central en el mercado de cambios, las reservas netas se mantienen casi en el mismo nivel de comienzo de año. ¿Cómo es posible?
— Federico Machado, economista de Economía Open
Hace tres meses que compramos dólares, cada vez más, y deben estar esperando el día que dejemos de comprar para publicar: 'Preocupante, el Central no compra más dólares'
— Luis Caputo, ministro de Economía
Quieres la nota completa? Lee el original en infobae ↗
Contáctanos FAQ