En un momento en que las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo siguen alimentando la escalada de precios energéticos, el Banco Central Europeo se dispone a elevar sus tipos de interés por segunda vez en este ciclo restrictivo, respondiendo a una inflación que en España supera el doble de su objetivo. La decisión, esperada y necesaria según la mayoría de los analistas, no resolverá por sí sola la incertidumbre: lo que verdaderamente está en juego es la señal que Christine Lagarde enviará sobre el camino que queda por recorrer. Europa navega entre la resiliencia económica y la fragilidad de