En un momento en que el mundo busca respuestas frente al envejecimiento y la fragilidad mental, un equipo internacional de neurocientíficos ofrece una revelación tan antigua como humana: crear, bailar y jugar protegen el cerebro. Publicado en Nature Communications, el estudio analizó a más de 1400 personas de 13 países y descubrió que actividades creativas como el baile, la pintura y los videojuegos pueden revertir el envejecimiento cerebral hasta siete años. No se trata de talento ni de maestría, sino de presencia genuina en el acto de crear — un recordatorio de que la salud no siempre llega