En el ciclo perpetuo de la atención digital, Nintendo ha logrado lo que pocas marcas consiguen: concentrar el deseo colectivo en un punto preciso del tiempo. El anuncio de dos Nintendo Direct para la próxima semana —uno dedicado a Zelda, otro de alcance general— generó casi cuatro veces más interacciones en redes sociales que el reciente State of Play de Sony, revelando no solo el peso cultural de estas franquicias, sino también cómo la anticipación, bien administrada, puede convertirse en el producto más valioso de la industria.