Al cierre del verano, más de un tercio de los españoles se prepara para solicitar un préstamo en los próximos seis meses, no por capricho sino por necesidad: cubrir gastos cotidianos, refinanciar deudas previas y afrontar los ciclos estacionales de gasto que el calendario impone sin piedad. Este dato, el más alto registrado desde 2020 según Asufin, no habla de consumo expansivo sino de familias que usan el crédito como muleta para sostener una vida que la inflación ha vuelto más cara que sus ingresos. Y lo hacen en un momento en que el Banco Central Europeo vuelve a encarecer ese mismo crédito
El 35,9% de españoles planea endeudarse en seis meses por dificultades económicas
Las economías familiares españolas sufren pérdida de poder adquisitivo por inflación, forzando a millones a endeudarse para cubrir necesidades básicas y gastos estacionales.