En las aulas españolas, un tercio de los adolescentes de 15 años llega al umbral de la vida adulta sin poder interpretar un dato, leer una gráfica o razonar con números: una forma silenciosa de exclusión que los peores resultados PISA de la historia del país han puesto en evidencia. La crisis no es solo pedagógica; es cultural, pues refleja una sociedad que ha tolerado la inmediatez, ha rebajado la exigencia y ha dejado a maestros y alumnos sin las herramientas —ni la paciencia— que las matemáticas siempre han requerido. Lo que está en juego no es una asignatura, sino la capacidad de millones
El 34% de los alumnos españoles es analfabeto matemático, el peor resultado de la historia
Millones de estudiantes españoles carecen de competencias matemáticas funcionales necesarias para desenvolverse en la vida real y acceso a oportunidades educativas y laborales futuras.