En el este de Irak, Estados Unidos y Arabia Saudita ejecutaron ataques de precisión contra infraestructuras militares de grupos alineados con Teherán, en respuesta a una oleada de más de treinta ataques con drones en 72 horas. La acción se produce en un momento paradójico: mientras Washington anunciaba negociaciones con Irán, Teherán lanzó misiles balísticos contra tropas estadounidenses, el primer episodio de este tipo en el ciclo actual de tensiones. Lo que emerge es un patrón inquietante en el que el lenguaje diplomático y la confrontación armada coexisten sin resolverse, señal de que la re