En el silencio calculado del espacio orbital, Estados Unidos ha revelado que posee un arma desplegada más allá de la atmósfera, un anuncio que dice tanto por lo que muestra como por lo que deliberadamente oculta. La Fuerza Aérea presentó esta semana el dispositivo como un escudo para sus fuerzas espaciales, provocando advertencias rusas sobre consecuencias graves y reavivando la vieja pregunta de si la disuasión sin transparencia es aún disuasión. En la historia larga de las carreras armamentistas, este momento recuerda que el espacio —ese dominio que una vez se soñó común— se ha convertido en