En las aguas del Caribe, el Comando Sur de Estados Unidos ha ejecutado dos ataques letales en diez días contra embarcaciones rápidas, causando la muerte de siete personas a quienes identificó como narcoterroristas. La repetición del patrón —los objetivos, la metodología, la ausencia de pruebas públicas— invita a reflexionar sobre los límites entre la seguridad hemisférica y la rendición de cuentas en el uso de la fuerza letal. Cuando el Estado nombra al enemigo sin mostrar la evidencia, la frontera entre la justicia y la presunción se vuelve inquietantemente difusa.
EE.UU. mata a cuatro personas en un ataque a una lancha en el Caribe
Siete personas muertas en dos ataques aéreos estadounidenses en el Caribe en diez días, identificadas como presuntos narcoterroristas sin pruebas públicas presentadas.