El nuevo misil NSV deberá mantener compatibilidad con lanzadores Mk 41 existentes y configuración quad-pack, permitiendo cuatro interceptores por celda sin modificaciones profundas en buques actuales. El programa responde a la proliferación de misiles antibuque y drones, requiriendo capacidad para enfrentar ataques simultáneos, objetivos de alta maniobrabilidad y entornos electromagnéticos complejos con interferencias.