Desde el 18 de septiembre de 2026, Estados Unidos convierte sus ventanillas consulares en el último bastión de una política migratoria que los tribunales le impidieron aplicar de forma masiva. Lo que comenzó como una congelación de visas para 75 países —declarada ilegal en agosto— se ha reconfigurado en una auditoría económica individual, donde cada solicitante debe demostrar, con documentación impecable, que no será una carga para el sistema estadounidense. En este nuevo orden, la frontera no es solo una línea geográfica: es un expediente que puede cerrarse por un formulario mal llenado.
EE.UU. endurece requisitos de visa: revisará historial laboral y finanzas desde septiembre
Miles de familias con trámites de residencia en curso enfrentan congelación de citas en embajadas estadounidenses, afectando procesos de reunificación familiar que pueden tomar años.