EE.UU. e Irán cesen hostilidades «por ahora» y reanudan conversaciones técnicas

Dos personas fueron heridas en Líbano tras ataques israelíes continuos, pese al acuerdo marco firmado el viernes.
La desconfianza es más fuerte que la tinta
Refleja por qué ambas potencias siguen atacándose pese a haber firmado un memorándum hace dos semanas.

En el cruce entre la diplomacia y la fuerza, Estados Unidos e Irán acordaron el domingo suspender sus ataques mutuos y restablecer el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, arteria vital del comercio energético mundial. La pausa llega tras semanas de acusaciones cruzadas y escaladas que amenazaron con deshacer el memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio. Como ocurre con frecuencia en los grandes conflictos, la tregua no es paz: es el espacio frágil donde las partes deciden si el diálogo puede sobrevivir a la desconfianza.

  • El estrecho de Ormuz, por donde fluye el 20% del petróleo mundial, estuvo bloqueado desde febrero y su reapertura sigue siendo disputada entre Irán, que exige control exclusivo, y quienes buscan rutas alternativas.
  • Dos barcos fueron atacados por proyectiles de origen desconocido en el corredor iraní desde el jueves, y los Guardianes de la Revolución lanzaron misiles y drones hacia Kuwait y Baréin el domingo al amanecer.
  • Washington respondió con bombardeos contra Irán, mientras Teherán rechaza cualquier iniciativa alternativa al paso que controla, advirtiendo que atacará buques que no cumplan sus condiciones.
  • Las conversaciones técnicas continúan según lo programado, y una posible reunión en Doha el martes podría abordar específicamente las disputas sobre el estrecho, aunque ningún funcionario la ha confirmado oficialmente.
  • En paralelo, Israel atacó el sur de Líbano dos días después de firmar un acuerdo marco con Beirut, dejando dos heridos, mientras Hezbolá y el presidente del Parlamento libanés rechazan el pacto.
  • Irán insiste en vincular el conflicto libanés al memorándum con Washington, entrelazando el futuro del estrecho de Ormuz con la suerte de Hezbolá y la paz en el Mediterráneo oriental.

Un funcionario estadounidense anunció el domingo que Washington e Irán detendrían los ataques mutuos y permitirían el libre tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, la ruta por la que circula aproximadamente el 20% de la producción global de hidrocarburos. La noticia llega días después de acusaciones cruzadas sobre violaciones del cese al fuego, en un contexto de escalada que amenazó con deshacer el memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio. Las conversaciones técnicas sobre todas las áreas del acuerdo continuarán según lo programado, aunque no se confirmó una reunión prevista para el martes en Doha.

La tensión en el estrecho gira en torno a quién controla el acceso y bajo qué condiciones. El canciller iraní Abás Araqchi fue categórico: solo Irán gestiona el estrecho, y cualquier ruta alternativa solo generará complicaciones. Esa postura choca con una vía alternativa anunciada por Omán, utilizada por decenas de embarcaciones la semana pasada. Desde el jueves, dos barcos fueron alcanzados por proyectiles en el corredor iraní, incidentes que Estados Unidos atribuyó a Teherán y a los que respondió con bombardeos. El domingo, los Guardianes de la Revolución afirmaron haber lanzado misiles y drones hacia Kuwait y Baréin.

Mientras tanto, el frente libanés complica aún más el panorama. Israel continuó sus ataques apenas dos días después de que Netanyahu anunciara la firma de un acuerdo marco con Beirut. El ejército israelí destruyó un túnel de Hezbolá en el sur del país que contenía cientos de armas, y el Ministerio de Salud libanés reportó dos heridos. El presidente del Parlamento, Nabih Berri, declaró que el acuerdo no será adoptado porque no garantiza los derechos libaneses, y Hezbolá se reservó el derecho a la autodefensa.

Lo que hace más difícil cualquier solución es que Irán insiste en incluir el conflicto libanés dentro del memorándum con Washington, entrelazando el futuro del estrecho de Ormuz con lo que ocurra entre Israel, Hezbolá y Líbano. La pausa anunciada es, en el mejor de los casos, un respiro en una confrontación que permanece sin resolver.

Un funcionario estadounidense anunció el domingo que Washington e Irán detendrían los ataques mutuos que habían marcado el resurgimiento de las hostilidades tras la firma de su memorándum de entendimiento el 17 de junio. La noticia llega después de días de acusaciones cruzadas sobre violaciones del cese al fuego, en medio de una escalada que ha puesto en riesgo una de las rutas marítimas más críticas del mundo.

Según el comunicado enviado a la AFP, ambas potencias se abstendrán de nuevos ataques por ahora y permitirán que los buques transiten libremente por el estrecho de Ormuz, la vía por donde circula aproximadamente el 20% de la producción global de hidrocarburos. Las conversaciones técnicas sobre todas las áreas del memorándum continuarán según lo programado. Sin embargo, el funcionario no confirmó reportes de medios estadounidenses sobre una reunión prevista para el martes en Doha entre delegaciones iraníes y estadounidenses para discutir específicamente las disputas sobre el estrecho.

La reapertura del estrecho la semana pasada marcó el fin de un cierre impuesto por Irán desde el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra con los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Ese bloqueo había sacudido los mercados globales de energía y disparado los precios del petróleo. Ahora, la tensión se centra en quién controla el acceso y bajo qué condiciones. El canciller iraní, Abás Araqchi, dejó clara la posición de Teherán el domingo: solo Irán es responsable de gestionar el estrecho, y cualquier medida alternativa solo generará complicaciones y retrasos en su reapertura.

Esa postura refleja la fricción sobre una ruta alternativa anunciada por Omán, presentada como una iniciativa coordinada con una agencia de la ONU encargada de la seguridad marítima. Decenas de embarcaciones la utilizaron durante la semana pasada. Irán ha permitido el paso por un único corredor cerca de sus costas, pero ha amenazado con atacar cualquier buque que incumpla sus condiciones. Desde el jueves, dos barcos fueron alcanzados por proyectiles de origen desconocido en ese paso, incidentes que Estados Unidos atribuyó a Irán y a los que respondió con bombardeos contra la república islámica. El domingo al amanecer, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, afirmaron haber lanzado misiles y drones hacia Kuwait y Baréin.

Mientras estas negociaciones avanzan en el Golfo, la situación en Líbano complica aún más el panorama. Israel continuó sus ataques el domingo, apenas dos días después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz anunciaran la firma de un acuerdo marco con el país vecino que apunta a una paz duradera. El ejército israelí destruyó un túnel de más de 200 metros de longitud construido por Hezbolá en el sur de Líbano, que contenía cientos de armas y pozos de lanzamiento. El Ministerio de Salud libanés reportó dos heridos tras un ataque israelí en una localidad del sur.

El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, aliado de Hezbolá, declaró el domingo que el acuerdo marco no será adoptado porque no garantiza los derechos de su país. Hezbolá, a su vez, afirmó el lunes que se reserva el derecho a la autodefensa tras los ataques israelíes. El acuerdo condiciona la retirada israelí de tierras libanesas ocupadas al desmantelamiento de Hezbolá, una exigencia que Beirut no ha logrado implementar. Líbano fue arrastrado al conflicto a principios de marzo cuando Hezbolá atacó a Israel en apoyo de Irán tras el estallido de la guerra contra Teherán.

Lo que hace más compleja la situación es que Irán insiste en incluir el conflicto en Líbano dentro del memorándum de entendimiento con Washington. Esto significa que cualquier acuerdo sobre el estrecho de Ormuz y la desescalada en el Golfo está entrelazado con lo que suceda entre Israel, Hezbolá y Líbano. Las conversaciones técnicas programadas para continuar en múltiples áreas del acuerdo enfrentarán la tarea de mantener separados estos frentes o, si es necesario, integrarlos en una solución más amplia. La estabilidad sigue siendo frágil, y los incidentes recientes de ataques a buques y bombardeos demuestran que el cese al fuego anunciado es, en el mejor de los casos, una pausa en una confrontación que permanece sin resolver.

Solo Irán es responsable de la gestión del estrecho de Ormuz, y adoptar medidas distintas solo conducirá a situaciones más complicadas
— Abás Araqchi, canciller iraní
Las conversaciones técnicas están programadas para continuar sobre todas las áreas del memorándum de entendimiento
— Funcionario estadounidense
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué es tan importante este estrecho de Ormuz que ambas potencias están dispuestas a negociar?

Model

Porque por ahí pasa una quinta parte de todo el petróleo que se comercia en el mundo. Cuando Irán lo cerró en febrero, los precios se dispararon. Ninguna economía puede permitirse que eso suceda por mucho tiempo.

Inventor

Pero si acaban de firmar un memorándum de entendimiento hace dos semanas, ¿por qué ya están atacándose de nuevo?

Model

Porque un papel firmado no es lo mismo que confianza. Ambos lados creen que el otro está violando el acuerdo. Irán ve amenazas en cada ruta alternativa, Estados Unidos ve provocación en cada misil. La desconfianza es más fuerte que la tinta.

Inventor

¿Y qué tiene que ver Líbano en todo esto?

Model

Irán dice que Líbano es parte del mismo conflicto, que no puede haber paz en el Golfo si Israel sigue atacando a Hezbolá. Pero Israel y Líbano acaban de firmar su propio acuerdo. Es como si estuvieran jugando ajedrez en dos tableros a la vez.

Inventor

¿Entonces estas conversaciones en Doha tienen alguna posibilidad real de funcionar?

Model

Tienen una oportunidad si ambos lados necesitan desesperadamente evitar una guerra mayor. Pero cada lado tiene líneas rojas que el otro no está dispuesto a cruzar. El cese al fuego de ahora es una pausa, no una solución.

Inventor

¿Qué pasa si estas conversaciones fracasan?

Model

Volvemos a donde estábamos hace una semana: ataques, represalias, bloqueos. Y esta vez, con menos confianza que antes.

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