En las aguas que separan el petróleo del mundo de los mercados que lo consumen, Estados Unidos y la República Islámica de Irán han vuelto a intercambiar golpes en el estrecho de Ormuz, ese angosto corredor por donde fluye una quinta parte de la energía global. Washington destruyó cinco buques petroleros iraníes como represalia calculada por ataques con misiles balísticos de la Guardia Revolucionaria, mientras Teherán amenazó con extender el conflicto a los puertos de sus vecinos del Golfo. Lo que comenzó hace más de seis meses como hostilidades renovadas se consolida ahora como una lógica de e
EE.UU. destruye cinco buques petroleros iraníes y escala tensión en Ormuz
Las tripulaciones de los buques petroleros atacados fueron evacuadas; no se reportaron bajas directas.