En el entramado de las relaciones internacionales, los beneficios del Seguro Social estadounidense se convierten en un espejo de la política exterior: el Departamento del Tesoro prohíbe enviar pagos a residentes en Cuba y Corea del Norte, y restringe los depósitos hacia otros ocho países, principalmente en Asia Central y Europa del Este. Estas limitaciones no nacen de la Administración del Seguro Social, sino de las leyes de sanciones que Washington ha tejido a lo largo de décadas. Para quienes construyeron su vida laboral en Estados Unidos y hoy residen en esas naciones, la frontera invisible