Solo dos terminales pueden cargar superpetroleros. Estados Unidos no puede sustituir Oriente Próximo.
Cushing, con solo 22 millones de barriles almacenados, se aproxima al umbral operativo mínimo de 20 millones necesario para funcionamiento óptimo del principal centro de distribución petrolera estadounidense. Las reservas totales de EE UU, incluida la Reserva Estratégica, han caído 10% este año a 1.500 millones de barriles, el nivel más bajo desde 2004, por liberaciones acordadas internacionalmente.
- Cushing almacena 22 millones de barriles, aproximándose al umbral mínimo de 20 millones
- Reservas totales de EE UU cayeron 10% este año a 1.500 millones de barriles, el nivel más bajo desde 2004
- Exportaciones alcanzaron récord de 5,6 millones de barriles diarios el mes pasado
- Incendios canadienses amenazan 300.000-500.000 barriles diarios de producción
Las reservas de crudo en Cushing, Oklahoma, están en niveles críticos tras décadas, amenazando la capacidad exportadora de EE UU y presionando los precios del West Texas Intermediate en un momento de tensión geopolítica con Irán.
En Cushing, Oklahoma, una ciudad de poco más de 8.000 habitantes que funciona como el corazón petrolero de Estados Unidos, las reservas de crudo están tocando fondo. Decenas de oleoductos convergen en este punto estratégico, transportando petróleo desde Texas y Canadá hacia el resto del país y el mundo. Es aquí donde se entrega físicamente el West Texas Intermediate, uno de los principales tipos de crudo que se negocian globalmente, y donde confluyen las capacidades de almacenamiento que ahora revelan una crisis de suministro sin precedentes en décadas.
Las existencias en Cushing han caído a aproximadamente 22 millones de barriles, acercándose peligrosamente al umbral operativo mínimo de 20 millones necesario para que el centro funcione correctamente. Esta caída no es accidental. Estados Unidos ha sido el principal contribuyente en la liberación de reservas de petróleo acordada en marzo por la Agencia Internacional de la Energía, liberando 400 millones de barriles —la mayor cantidad de su historia— para amortiguar el impacto del cierre del estrecho de Ormuz. Como resultado, las reservas totales estadounidenses, incluyendo la Reserva Estratégica de Petróleo almacenada en cavidades subterráneas de Texas y Luisiana, han caído alrededor del 10% este año, llegando a 1.500 millones de barriles. Es el nivel más bajo desde 2004.
La consultora Kpler, especializada en flujos energéticos y transporte de materias primas, advierte que el West Texas se aproxima a una situación de escasez física. Lo que antes era un riesgo extremo ahora es el escenario base. La reducción de reservas en Cushing ha impulsado el precio del barril en los últimos meses y ha ampliado el diferencial entre el precio de entrega inmediata y el de futuros a tres meses, con un salto de más de dos dólares por barril. Los inversores están dispuestos a pagar más para asegurarse el crudo cuanto antes. Cuando Trump anunció recientemente un acuerdo de paz con Irán —aunque las autoridades iraníes lo desmintieronn— el precio del crudo cayó con fuerza, reflejando la presión geopolítica que rodea estos mercados.
Pero el impacto va más allá del precio. La escasez en Cushing está intensificando una tendencia preocupante: retener los barriles de entrega inmediata en el mercado nacional en lugar de destinarlos a la exportación. Las exportaciones estadounidenses alcanzaron un récord de 5,6 millones de barriles diarios el mes pasado, parte de una estrategia para aprovechar precios más altos y compensar la falta de suministro del Golfo Pérsico. Pero Kpler señala que hay un límite físico difícil de superar. Solo dos terminales en Estados Unidos —el Ingleside Energy Center de Enbridge y el South Texas Gateway de Gibson Energy— pueden cargar directamente superpetroleros de gran capacidad. Esto significa que Estados Unidos no puede sustituir los volúmenes de Oriente Próximo a gran escala, sin importar cuánto quiera hacerlo.
Sobre esta situación ya crítica se cierne ahora una amenaza adicional. Los incendios forestales en Canadá están activos a menos de 20 kilómetros de instalaciones con capacidad de producción de medio millón de barriles diarios. Una interrupción de entre 300.000 y 500.000 barriles diarios ejercería una presión enorme sobre las refinerías estadounidenses y llevaría la situación en Cushing a niveles verdaderamente críticos. En ese escenario, la capacidad de Estados Unidos para mantener sus exportaciones globales de crudo se vería severamente comprometida, justo cuando el mundo depende de esos suministros para compensar la falta de petróleo del Golfo Pérsico. Lo que comenzó como una crisis de almacenamiento en una pequeña ciudad de Oklahoma se ha convertido en una amenaza a la estabilidad energética global.
Notable Quotes
La reducción estructural de las reservas de Cushing ya no es un riesgo extremo, sino el escenario base— Kpler, consultora especializada en flujos energéticos
Estados Unidos no puede sustituir los volúmenes de Oriente Próximo a gran escala— Kpler
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Cushing es tan importante si es solo una ciudad pequeña?
Porque es donde convergen todos los oleoductos principales del país. Es el punto de entrega oficial del West Texas Intermediate, el crudo de referencia mundial. Si Cushing no funciona, el comercio petrolero estadounidense se detiene.
Entonces, ¿qué significa que esté en niveles críticos?
Significa que estamos cerca del mínimo operativo necesario para que el centro funcione. Si caemos por debajo, no solo suben los precios, sino que el sistema físico se quiebra. No puedes entregar lo que no tienes.
¿Cómo llegamos aquí? Estados Unidos es un productor importante.
Porque liberó 400 millones de barriles de su reserva estratégica para amortiguar el cierre del estrecho de Ormuz. Fue una decisión coordinada internacionalmente, pero Estados Unidos cargó con la mayor parte del peso.
¿Y ahora qué pasa con las exportaciones?
Aquí está el dilema. Estados Unidos quiere seguir exportando a precios altos, pero necesita esos barriles en el mercado nacional. Además, solo tiene dos terminales que pueden cargar superpetroleros. No puede reemplazar lo que falta del Golfo Pérsico.
¿Qué pasaría si hay una interrupción en Canadá?
Sería catastrófico. Perderíamos entre 300.000 y 500.000 barriles diarios. Cushing entraría en crisis total. El mundo entero sentiría eso.