En el cruce entre la geopolítica del petróleo y la arquitectura de la justicia internacional, España aguarda en silencio una respuesta que Washington parece haber decidido no dar. Alejandro Betancourt, empresario venezolano convertido en pieza clave del acuerdo petrolero entre Trump y Venezuela, enfrenta en la Audiencia Nacional una investigación por blanqueo de 4.000 millones de dólares, pero la cooperación judicial entre aliados se ha convertido en un muro. Cuando los intereses comerciales de un Estado soberano se superponen a los compromisos legales con otro, la justicia queda suspendida en