En el verano de 2026, Washington levantó nuevas barreras regulatorias contra la robótica avanzada de origen chino, invocando razones de seguridad nacional. Sin embargo, cuando cinco fabricantes chinos ya concentran entre el 86 y el 97 por ciento del mercado global de robots humanoides, la pregunta que flota en el aire no es si los muros son necesarios, sino si llegan a tiempo para cambiar algo. La historia de la tecnología enseña que las restricciones comerciales rara vez detienen una ventaja construida durante años de cadenas de suministro integradas y economías de escala; en cambio, suelen r