En la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en Madrid, un profesor riojano de Lenguajes Informáticos recibe un reconocimiento que pone en valor algo que a menudo queda en la sombra: el esfuerzo de quienes traducen el saber de los laboratorios al lenguaje de la calle. Eduardo Sáenz de Cabezón, cuyo camino divulgativo arrancó con un concurso de monólogos científicos en 2013, es premiado junto a EFE Ciencia en la cuarta edición de un programa que busca que la ciencia llegue con rigor y atractivo a la sociedad. Es, en el fondo, un recordatorio de que el conocimiento solo cumple
Eduardo Sáenz de Cabezón recibe el Premio CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica por la difusión del conocimiento
Una carrera que despegó con un concurso de monólogos científicos
¿Qué se premia exactamente aquí?
La contribución de Sáenz de Cabezón a llevar el conocimiento a la sociedad, en la categoría de investigadores. Es profesor universitario y a la vez divulgador, y eso pesa.
¿Por qué comparte protagonismo con EFE Ciencia?
Porque el programa premia dos perfiles: quien investiga y comunica, y quien informa de ciencia desde el periodismo. Cada premio lleva 40.000 euros.
Conviene separar lo confirmado de lo atribuido. Las cifras de su trayectoria, como los 121 millones de visualizaciones o las más de 500 representaciones, vienen de la reseña del premio, no de una verificación independiente.
¿Y la frase de que abrió espacios nuevos para la ciencia en los medios?
Es su propia valoración, según cuenta él mismo. Es verosímil, pero es su lectura.
Lo que sí consta es el recorrido: FameLab en 2013, Big Van Ciencia, Derivando y Órbita Laika desde 2019.
¿Qué hay del futuro?
Las ayudas a Fermín Grodira y Elisa Ramírez, que harán estancias en centros del CSIC para ver cómo se investiga por dentro.
Y no sabemos todavía qué proyectos concretos harán allí ni cuánto dinero reciben las ayudas; la información no lo detalla.
Il Polso
- Un premio de 40.000 euros reconoce a un divulgador que llevó la ciencia del aula universitaria a teatros, canales de vídeo y televisión.
- La distinción llega en la cuarta edición del Programa de Impulso a la Comunicación Científica, creado por el CSIC y la Fundación BBVA en 2021.
- El galardón premia también a EFE Ciencia por llevar el conocimiento a una audiencia masiva de hispanohablantes.
- Dos jóvenes comunicadores, Fermín Grodira y Elisa Ramírez, ganan ayudas para pasar temporadas en institutos y laboratorios del CSIC y aprender el proceso investigador de primera mano.
En la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en Madrid, un profesor riojano de Lenguajes Informáticos recibe un reconocimiento que pone en valor algo que a menudo queda en la sombra: el esfuerzo de quienes traducen el saber de los laboratorios al lenguaje de la calle. Eduardo Sáenz de Cabezón, cuyo camino divulgativo arrancó con un concurso de monólogos científicos en 2013, es premiado junto a EFE Ciencia en la cuarta edición de un programa que busca que la ciencia llegue con rigor y atractivo a la sociedad. Es, en el fondo, un recordatorio de que el conocimiento solo cumple su función cuando alguien lo cuenta bien.
Este lunes 6 de octubre, en la sede del CSIC, Eduardo Sáenz de Cabezón, profesor de Lenguajes Informáticos de la Universidad de La Rioja, recibe el Premio CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica. El galardón lo entregan la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino Matute, y el director de la Fundación BBVA, Rafael Pardo Avellaneda, con la presencia de la rectora de La Rioja, Eva Sanz Arazuri.
La distinción forma parte de la cuarta edición del Programa de Impulso a la Comunicación Científica. Además del divulgador riojano, premiado en la categoría de investigadores, la sección de Ciencia de la Agencia EFE, EFE Ciencia, recibe el reconocimiento por su alcance entre hispanohablantes. Cada premio está dotado con 40.000 euros, y el programa pretende incentivar a quienes informan con rigor y atractivo sobre la ciencia.
El recorrido de Sáenz de Cabezón, nacido en Logroño en 1972, despegó en 2013 al ganar FameLab, un concurso de monólogos científicos. Desde entonces creó el espectáculo El baúl de Pitágoras y cofundó Big Van Ciencia, que acumula más de 500 representaciones en varios países y ha inspirado grupos similares en Latinoamérica. Su canal de YouTube, Derivando, supera el millón y medio de suscriptores, y desde 2019 presenta Órbita Laika en La2 de TVE.
La convocatoria también reconoce a los jóvenes. Fermín Grodira y Elisa Ramírez recibieron ayudas para realizar estancias en centros del CSIC, donde podrán seguir de cerca cómo nace el conocimiento que después tendrán que contar.
Este lunes 6 de octubre, en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Eduardo Sáenz de Cabezón recibe el Premio CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica. Es profesor de Lenguajes Informáticos de la Universidad de La Rioja, y el galardón reconoce su contribución a trasladar el conocimiento a la sociedad.
El premio lo entregan la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino Matute, y el director de la Fundación BBVA, Rafael Pardo Avellaneda. Por parte de la Universidad de La Rioja asisten la rectora, Eva Sanz Arazuri, y el vicerrector de Política Científica, Eduardo Fonseca Pedrero.
La distinción se enmarca en la cuarta edición del Programa de Impulso a la Comunicación Científica, que el CSIC y la Fundación BBVA crearon en 2021. En esta edición, además de Sáenz de Cabezón, que gana en la categoría dirigida a investigadores, se premia a la sección de Ciencia de la Agencia EFE, EFE Ciencia, por difundir el mejor conocimiento a una audiencia masiva de hispanohablantes. Cada uno de los dos premios está dotado con 40.000 euros. El programa busca reconocer e incentivar el trabajo de periodistas y comunicadores que informan con rigor y de forma atractiva sobre los avances científicos, y mejorar la formación en este campo.
La convocatoria incluye también dos Ayudas CSIC-Fundación BBVA para jóvenes comunicadores científicos. Las han recibido Fermín Grodira y Elisa Ramírez, que podrán hacer estancias en institutos, laboratorios y centros del CSIC para conocer de primera mano todo el proceso de investigación.
Sáenz de Cabezón nació en Logroño en 1972. Su carrera divulgativa despegó en 2013, cuando ganó FameLab, el concurso de monólogos científicos organizado en España por la FECYT y el British Council. Ya era entonces un conferenciante habitual y participaba en semanas de la ciencia y otras actividades dentro y fuera de la universidad, pero FameLab le abrió la puerta a nuevos formatos.
Creó el espectáculo teatral El baúl de Pitágoras, que presentó en el Teatro del Arte de Madrid, y cofundó el grupo de monólogos científicos Big Van Ciencia. Este ha realizado más de 500 representaciones en países como España, Reino Unido, México, Chile, Panamá y Costa Rica. Su actividad continúa, y ha dado lugar a cursos de formación en divulgación y a grupos estables similares en Uruguay, Argentina y Colombia. Según el propio premiado, esa repercusión le permitió abrir espacios nuevos para la ciencia en medios tradicionales.
Su canal de YouTube, Derivando, creado en 2015, suma más de un millón y medio de suscriptores y 121 millones de visualizaciones. Su conferencia Las matemáticas son para siempre, impartida en TEDx Río de la Plata y destacada por TED.com, ronda los cinco millones de visualizaciones. Es autor de cuatro libros de divulgación y coautor de otros cinco; entre ellos destaca Inteligencia matemática (2015), con 23 ediciones en español y una en italiano.
En 2019 pasó a presentar Órbita Laika, el programa semanal de divulgación científica de La2 de TVE, que ha alcanzado audiencias medias superiores a los 500.000 espectadores.
Citazioni salienti
Su repercusión le permitió abrir espacios nuevos para la ciencia en medios tradicionales.— Eduardo Sáenz de Cabezón, según narra él mismo (paráfrasis)