En plena época seca, Ecuador contempla cómo doce incendios forestales consumen simultáneamente el paisaje andino y sureño, recordándonos que la naturaleza y la negligencia humana pueden conspirar con igual ferocidad. El más grave, en el cerro Casitagua de Quito, lleva cuatro días desafiando a bomberos, militares y autoridades ambientales que luchan contra un terreno que parece aliado del fuego. Más allá de la emergencia inmediata, las autoridades advierten que estas llamas no nacieron solas: la mayoría fueron encendidas por manos humanas, convirtiendo una crisis ambiental en una cuestión de re
Ecuador enfrenta 12 incendios forestales activos en seis provincias
Más de 100 hectáreas afectadas en el cerro Casitagua; se monitorea potencial afectación de viviendas en sectores cercanos.