Esta noche, la geometría del cosmos convierte a Ciudad Juárez en un observatorio natural: la Luna se sumerge en la sombra de la Tierra y emerge teñida de cobre, cubriendo el 96.3% de su disco en un eclipse parcial profundo que el cielo despejado de la frontera entrega sin obstáculos. Es uno de esos momentos en que el universo se hace accesible a todos por igual, sin más instrumento que la mirada alzada hacia arriba. El fenómeno, que alcanza su clímax entre las 21:12 y las 21:14 horas locales del jueves 28 de agosto, concluirá en la madrugada, dejando la Luna —y quienes la observaron— brevement