Esta noche, el cielo peruano ofrece una de esas pausas que la naturaleza impone a quienes saben mirar hacia arriba: un eclipse lunar parcial convertirá la Luna en un espejo rojizo de nuestra propia atmósfera. El fenómeno, conocido como Luna de Sangre, no es capricho del cosmos sino consecuencia precisa de cómo la luz solar atraviesa el aire que respiramos y se proyecta, filtrada y transformada, sobre la superficie de nuestro satélite. En un tiempo en que la atención humana rara vez se detiene, el universo extiende esta noche una invitación sin costo ni equipo especial: solo cielo despejado y d