En la madrugada del 28 de agosto de 2026, la Tierra se interpondrá entre el Sol y la Luna llena con una precisión casi perfecta, oscureciendo el 93% del disco lunar y dejando visible apenas una delgada franja de luz. Este eclipse lunar parcial, que alcanzará su máximo a las 6:13 horas, cierra un agosto astronómicamente excepcional que ya incluyó un eclipse solar y la lluvia de las Perseidas. Como ocurre con los grandes fenómenos celestes, el evento nos recuerda que los movimientos del cosmos siguen su curso con indiferente elegancia, indiferentes a quienes los contemplan y generosos con quiene