En la noche del 27 de agosto de 2026, el cielo del hemisferio sur se convertirá en escenario de un eclipse lunar parcial que teñirá la Luna de tonos rojizos, un fenómeno que la humanidad ha contemplado con asombro desde sus orígenes. Argentina, favorecida por su geografía y sus vastos cielos despejados, podrá presenciar el evento de extremo a extremo sin más instrumento que la mirada. Lo que la ciencia llama interacción atmosférica, la tradición popular llama 'Luna de Sangre': un recordatorio de que el cosmos sigue ofreciendo maravillas accesibles a todos.