En las instalaciones de Duoc UC en Talcahuano, Chile dio un paso silencioso pero significativo hacia la soberanía tecnológica: representantes de la Armada, la academia y la industria se reunieron para mostrar que el país no solo consume tecnología de guerra electrónica, sino que ya la produce. DTS, filial de Enaer, presentó sistemas ESM digitales de desarrollo nacional, recordándonos que la independencia estratégica de una nación se construye también en laboratorios y auditorios, no solo en alta mar.
DTS expone evolución de sistemas ESM digitales y el rol de la triple hélice en construcción naval
Chile está construyendo su propia base tecnológica de defensa naval
¿Por qué un seminario sobre sistemas de guerra electrónica en Talcahuano importa más allá del círculo militar?
Porque muestra que Chile está dejando de ser solo consumidor de tecnología de defensa. Está construyendo capacidad propia. Eso cambia la ecuación estratégica del país.
¿Qué es exactamente la triple hélice en este contexto?
Es el triángulo entre la Armada que dice qué necesita, las universidades que investigan cómo hacerlo, y empresas como DTS que lo fabrican. Cuando funciona, genera innovación real, no solo teoría.
¿Qué hace que los sistemas ESM desarrollados localmente sean diferentes a los importados?
Que responden a las necesidades específicas de Chile, que se pueden mantener y mejorar sin depender de proveedores externos, y que el conocimiento se queda en el país. Eso es independencia tecnológica.
¿Cuál es el riesgo si esta colaboración no se sostiene?
Que volvemos a depender de importaciones, perdemos el talento que hemos formado, y la Armada queda vulnerable a interrupciones en el suministro. La continuidad es crítica.
¿Por qué Corfo y Duoc UC patrocinaron esto?
Porque entienden que la innovación naval es un sector estratégico. No es caridad corporativa, es inversión en capacidad nacional. Cada empresa que participa fortalece el ecosistema completo.
Le Pouls
- Chile enfrenta la tensión histórica entre depender de tecnología extranjera o invertir en capacidades propias — y este seminario fue una respuesta concreta a ese dilema.
- DTS expuso sistemas de guerra electrónica digital (ESM) desarrollados íntegramente en el país, lo que representa un salto cualitativo en las capacidades navales chilenas.
- El evento congregó a la Armada, Asmar, el Arsenal Naval, la Universidad de Concepción, Corfo y empresas privadas, generando un ecosistema de colaboración raramente visible al público.
- El modelo de triple hélice — Estado como demandante, academia como generadora de conocimiento e industria como ejecutora — demostró funcionar en la práctica, no solo en teoría.
- El resultado no es solo un producto tecnológico: es la construcción de una cadena de valor nacional que retiene talento, genera empleo calificado y reduce la dependencia estratégica.
En las instalaciones de Duoc UC en Talcahuano, Chile dio un paso silencioso pero significativo hacia la soberanía tecnológica: representantes de la Armada, la academia y la industria se reunieron para mostrar que el país no solo consume tecnología de guerra electrónica, sino que ya la produce. DTS, filial de Enaer, presentó sistemas ESM digitales de desarrollo nacional, recordándonos que la independencia estratégica de una nación se construye también en laboratorios y auditorios, no solo en alta mar.
En el auditorio de Duoc UC en Talcahuano, representantes de la Armada de Chile, académicos, empresarios y funcionarios públicos se reunieron para abordar un tema que rara vez sale a la luz pública: el desarrollo nacional de sistemas de guerra electrónica. El protagonista fue DTS, filial de Enaer, que participó en el Seminario de Innovación y Transferencia Tecnológica organizado por la Inspectoría de Ingeniería de Sistemas Navales y el Centro de Innovación Tecnológica de la Armada.
El evento contó con el respaldo de Corfo y Duoc UC, y reunió a instituciones como Asmar, el Arsenal Naval de Talcahuano, la Universidad de Concepción y AZA Acero Sostenible. El objetivo era concreto: discutir transformación digital e innovación naval lejos de los discursos vacíos.
Ramiro Navajas, en representación de DTS, expuso la evolución de los sistemas ESM digitales desarrollados en Chile. Estos sistemas de medidas de apoyo electrónico, integrados en la arquitectura de guerra electrónica de las naves, representan un avance significativo: no se trata de comprar equipamiento importado, sino de generar conocimiento y producción local.
Lo que subyace a esta presentación es la demostración práctica del modelo de triple hélice: la Armada como demandante y validador, las universidades como formadoras de conocimiento, y empresas como DTS como ejecutoras de la innovación. Roberto Avendaño, gerente general de DTS, subrayó que estos espacios permiten identificar desafíos reales, fortalecer capacidades y proyectar colaboraciones de largo plazo.
El seminario, aunque pasó desapercibido para muchos, revela una tendencia clara: Chile está construyendo su propia base tecnológica en defensa naval, generando empleo calificado y reteniendo conocimiento estratégico dentro del país.
En Talcahuano, en el auditorio de la sede Concepción de Duoc UC, se reunieron hace poco representantes de la Armada de Chile, académicos, empresarios y funcionarios públicos para hablar de algo que pocas veces sale a la luz: cómo Chile está desarrollando sus propias capacidades en sistemas de guerra electrónica. Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (Enaer), fue uno de los protagonistas del Seminario de Innovación y Transferencia Tecnológica, organizado por la Inspectoría de Ingeniería de Sistemas Navales de Talcahuano y el Centro de Innovación Tecnológica de la Armada de Chile.
El seminario no fue un evento aislado. Contó con el patrocinio de la Corporación de Fomento (Corfo) y Duoc UC, y reunió bajo un mismo techo a instituciones clave: Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar), el Arsenal Naval de Talcahuano, la Universidad de Concepción, AZA Acero Sostenible, y la propia DTS. El objetivo era claro: crear un espacio donde la transformación digital, el desarrollo tecnológico y la innovación aplicada al sector naval y marítimo pudieran discutirse de manera concreta, lejos de los discursos genéricos.
Ramiro Navajas, presentando en nombre de DTS, expuso la evolución de los sistemas ESM (Electronic Support Measures, o sistemas de medidas de apoyo electrónico) que han sido desarrollados dentro del país. Estos sistemas, que forman parte de la arquitectura de guerra electrónica de las naves, representan un salto significativo en las capacidades tecnológicas navales chilenas. No se trata simplemente de adquirir equipamiento del extranjero, sino de generar conocimiento y capacidad de producción local.
Lo que hizo relevante esta presentación fue lo que subyace bajo ella: la demostración práctica de cómo funciona la llamada triple hélice, ese modelo de colaboración entre el Estado, la academia y la industria privada. En este caso, la Armada de Chile actúa como demandante y validador de necesidades; las universidades como generadoras de conocimiento y formación de recursos humanos; y empresas como DTS como ejecutoras de la innovación. Cuando estos tres actores trabajan en sincronía, el resultado no es solo un producto tecnológico, sino la construcción de una cadena de valor nacional.
Roberto Avendaño, gerente general de DTS, enfatizó durante el evento la importancia de participar en encuentros de este tipo. Para una empresa como DTS, estos espacios no son simplemente oportunidades de visibilidad corporativa. Son plataformas donde se pueden identificar desafíos tecnológicos concretos, fortalecer las capacidades existentes y, lo más importante, proyectar nuevas colaboraciones con actores académicos, industriales y del sector público. En un país donde la defensa y la tecnología naval son temas estratégicos, cada conexión establecida en un seminario como este puede traducirse en proyectos de largo plazo.
Lo que quedó en evidencia es que Chile no está simplemente comprando soluciones de guerra electrónica en el mercado internacional. Está construyendo su propia base tecnológica. Los sistemas ESM digitales presentados por DTS son el resultado de años de investigación, desarrollo y colaboración. Son sistemas que responden a las necesidades específicas de la Armada chilena, diseñados y fabricados localmente, lo que implica no solo independencia tecnológica sino también la generación de empleo calificado y la retención de conocimiento en el país.
Este seminario, aunque pasó desapercibido para muchos, marca una tendencia importante en cómo Chile está abordando sus desafíos de defensa y tecnología. No a través de compras puntuales, sino mediante la construcción de ecosistemas de innovación donde el Estado, la academia y la industria trabajan juntos. Para DTS y otras empresas similares, el camino está claro: fortalecer estas alianzas, participar activamente en espacios de intercambio, y seguir demostrando que la innovación naval chilena es posible y viable.
Citations marquantes
DTS destacó la importancia de participar en eventos que impulsen iniciativas concretas para abordar desafíos tecnológicos y fortalecer capacidades— Roberto Avendaño, gerente general de DTS