Cuando el cielo se cierra sobre una ciudad y los caminos desaparecen bajo el agua, la pregunta sobre quién debe cargar con ese peso —el trabajador o el empleador— no es solo jurídica, sino profundamente humana. La Dirección del Trabajo de Chile emitió un dictamen que responde a esa pregunta con una premisa antigua: la vida y la seguridad de las personas anteceden a cualquier obligación contractual. El documento establece que las ausencias laborales durante fenómenos climáticos severos pueden estar justificadas, pero solo cuando concurren condiciones objetivas y verificables, y siempre dentro d