En el aniversario 216 de su independencia, México no solo conmemoró su pasado: lo reinterpretó desde el aire. La presidenta Claudia Sheinbaum convirtió el desfile del 16 de septiembre en una declaración de intenciones, presentando ante el mundo cincuenta drones militares —entre ellos el israelí Elbit Hermes 450— como la nueva vanguardia del Estado frente al crimen organizado. Es la vieja pregunta de cómo una nación defiende su soberanía, respondida ahora con tecnología de vigilancia que opera desde el cielo y el satélite.