En el horizonte de una humanidad que envejece, la ciencia busca señales tempranas que permitan preservar la autonomía antes de que se pierda. Investigadores de Japón, Italia y Estados Unidos han identificado dos proteínas en la sangre —beta-2-microglobulina y cistatina C— que predicen con notable consistencia qué adultos mayores de 85 años desarrollarán discapacidad en los años siguientes. Lo significativo no es solo el hallazgo, sino su accesibilidad: estas proteínas ya pueden medirse con análisis clínicos convencionales, abriendo la puerta a una medicina que actúa antes de que el deterioro s